Moeve obtuvo un beneficio neto ajustado de 1.134 millones de euros en los nueve primeros meses del año, lo que representa un incremento del 140% respecto al mismo periodo de 2025. Así lo ha informado la compañía, que ha alcanzado unas inversiones récord con casi 890 millones de euros. Esta cifra de inversión es especialmente relevante porque se produce en un año en que el grupo ha acelerado su estrategia de transición energética.
El beneficio neto, que es el que resulta de aplicar las normas internacionales de información financiera (IFRS) y que es altamente sensible a la volatilidad de los precios del crudo, los márgenes de refinación y el impacto de impuestos extraordinarios, fue de 1.430 millones de euros en estos nueve primeros meses del ejercicio. Esta cifra representa un 481% más que los 246 millones de euros a cierre de septiembre de 2025. La diferencia entre el beneficio neto ajustado y el beneficio neto bajo las normas IFRS refleja el efecto de partidas que la compañía considera que no forman parte del comportamiento ordinario del negocio.
El resultado bruto de explotación ajustado de Moeve ascendió a 2.409 millones de euros en el periodo, prácticamente duplicando los 1.192 millones de euros de hace un año. Este crecimiento se ha visto impulsado por el sólido comportamiento operativo de las principales líneas de negocio de la compañía, así como por la mejora de los márgenes de refinación. En concreto, estos resultados de la energética se han producido en un periodo con un precio medio del barril de crudo Brent de 94 dólares, un 33% más que en el periodo de enero a septiembre de 2025, y con unos márgenes de refinación de 17 dólares, más que duplicando los 7,2 dólares de hace un año. Este contexto de precios elevados y de márgenes más amplios ha favorecido el comportamiento de los resultados de la compañía durante el periodo.
El aumento de la producción
Además, el grupo ha destacado que el aumento de la utilización de la capacidad de refinación y de la producción permitió incrementar los volúmenes de productos clave, como el diésel y el queroseno, lo que contribuyó a aliviar las presiones sobre el suministro derivadas del aumento de las tensiones geopolíticas y de las disrupciones en los mercados energéticos internacionales. De esta manera, Moeve muestra músculo financiero después de confirmarse esta misma semana la ruptura de las conversaciones con la portuguesa Galp para crear un gigante energético en la Península Ibérica mediante la fusión de sus negocios tradicionales de refinación y distribución y venta en estaciones de servicio. La ruptura de las conversaciones deja a Moeve en una posición financiera que la compañía presenta como sólida para continuar desarrollando sus proyectos.
Las inversiones de la compañía han alcanzado una cifra récord de 885 millones de euros, un 17% más interanual, con el 69% de estas inversiones, es decir, 612 millones, destinadas a proyectos de transición energética, frente a los 396 millones, un 52%, del mismo periodo de 2025. Del total de las inversiones, el 93% ha tenido como destino el Estado. En este sentido, el grupo ha seguido en el periodo acelerando su estrategia Positive Motion para convertirse en un referente en moléculas verdes y movilidad sostenible en España y Portugal. Entre otros hitos, en septiembre celebró el inicio de la construcción del principal proyecto energético de hidrógeno verde de Europa, en el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, que supone una inversión conjunta de más de 1.000 millones de euros y la implicación de más de 8.000 puestos de trabajo directos, indirectos e inducidos en toda la cadena de valor.
La contribución fiscal
Asimismo, Moeve ha destacado que contribuyó con 3.566 millones de euros en impuestos al Estado en el periodo, de los cuales 2.197 millones de euros fueron impuestos soportados por la compañía y 1.369 millones de euros recaudados por cuenta de la Hacienda española. Además, en un contexto de precios elevados de la energía, la empresa ha ampliado y reforzado hasta final de año su campaña de descuentos para sus clientes. Por otro lado, el flujo de caja de operaciones de la energética controlada por el fondo soberano de Abu Dabi Mubadala y la firma estadounidense The Carlyle ha llegado a los 1.689 millones de euros en los nueve primeros meses, lo que apoya la ejecución de proyectos estratégicos clave y refuerza la posición financiera de la compañía.
En cuanto a la deuda, la compañía ha reducido la deuda neta hasta los 2.131 millones de euros a cierre de septiembre, lo que ha permitido bajar la ratio de endeudamiento, deuda neta/Ebitda, hasta 0,8 veces. Además, la compañía ha mantenido una posición de liquidez de 5.256 millones de euros, que permite cubrir con comodidad los vencimientos de deuda hasta finales de 2030. El consejero delegado de Moeve, Maarten Wetselaar, ha señalado que estos sólidos resultados permiten al grupo conseguir inversiones récord en el Estado, preparando un sistema energético más sostenible en el futuro y, al mismo tiempo, seguir cumpliendo una responsabilidad fundamental: contribuir a garantizar el suministro energético que hoy necesitan las personas, las empresas y la industria.