Miramira es una firma de bisutería y de “joyería accesible”, con piezas de acero inoxidable bañadas en oro de 14 quilates, de rapidísimo crecimiento porque, desde que se puso en marcha hace cuatro años, ha superado las 200 tiendas, de ellas 90 en 2025. El último establecimiento que ha abierto se encuentra en el número 36 de la calle Pelai de Barcelona.
Fundada en Madrid en 2022, Miramira está desarrollando un plan de crecimiento acelerado tanto en España como a escala internacional. Tiene presencia en Europa –especialmente en España, pero también en Francia, Italia, Grecia, Polonia…–, así como en países de América Latina, África y Asia. Diseña y produce sus piezas en China, donde mantiene un acuerdo de exclusividad con su proveedor.
Ce Ye, CEO de Miramira, apunta que la inauguración de la tienda de la calle Pelai simboliza el crecimiento de una marca cada vez más asentada en el mercado barcelonés: “Barcelona es un importante mercado dentro de nuestra estrategia global. Abrir en Pelai nos permite acercar aún más la marca a una comunidad vibrante y diversa, y consolidar el camino de crecimiento acelerado que estamos construyendo desde 2022”, apunta en un comunicado de la consultora Laborde Macet, que les ha asesorado en la operación.
Una de las singularidades de la compañía es que, de momento, no opera en el canal de venta online: todo su negocio se desarrolla a través de establecimientos físicos, la gran mayoría franquiciados. La llegada a la calle Pelai supone, por tanto, “una apuesta firme por su modelo presencial y por ubicaciones urbanas de alto tránsito, clave para su estrategia de expansión”, subrayan desde Laborde Marcet.
Esta consultora indica que la calle Pelai y su entorno se ha consolidado en los últimos años como uno de los ejes más estables de la evolución del retail barcelonés, tanto por su capacidad de atraer operadores estatales e internacionales como por la intensidad de su actividad comercial. “Pelai continúa siendo uno de los ejes más sólidos de la ciudad para operadores que buscan visibilidad y rotación. La demanda se mantiene estable y las marcas valoran especialmente la combinación entre público local, joven y turístico”, indica Jannete de Sousa, consultora de Laborde Marcet y responsable de liderar la operación.
Añaden que, pese a la reconfiguración del comercio en otras zonas de la ciudad, los locales en Pelai presentan niveles de absorción elevados y un perfil de ocupación orientado a segmentos que encajan especialmente bien con el modelo de negocio de Miramira.
Miramira preveía cerrar el año pasado con una facturación cercana a los 20 millones de euros. En Catalunya cuentan con una decena de tiendas en Barcelona y también están en las localidades de Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Manresa, Vilanova i la Geltrú y en el aeropuerto de El Prat.