Indra, a través de IndraMind, ha invertido 10 millones de euros en Qilimanjaro Quantum Tech, compañía catalana especializada en computación cuántica. El objetivo de esta operación es reforzar el posicionamiento del grupo presidido por Ángel Simón en esta tecnología emergente y de alto potencial para el desarrollo de soluciones avanzadas en inteligencia artificial, defensa y seguridad. El movimiento se enmarca en una estrategia más amplia de Indra para consolidarse como un actor relevante en el ámbito de las tecnologías cuánticas, un sector que se encuentra en una fase temprana de desarrollo, pero que los expertos consideran que puede tener un impacto transformador en múltiples industrias en las próximas décadas. Qilimanjaro, creada en el año 2019, es "la única empresa española de computación cuántica full-stack". Esto significa que desarrolla sus propios chips cuánticos, el software y los algoritmos, e integra los componentes necesarios para construir y operar ordenadores cuánticos completos. Esta capacidad integral diferencia a la compañía de otros actores del sector que se concentran en una parte concreta de la cadena de valor.
Su principal diferencial tecnológico es la computación cuántica multimodal, tanto digital como analógica, basada en superconductores. Esta aproximación combina dos formas de procesamiento cuántico que, según los responsables de la compañía, permiten abordar problemas que las tecnologías actuales no pueden resolver de manera eficiente. Según los responsables de la operación, "la relevancia estratégica de su capacidad tecnológica reside en su gran potencial para abordar problemas complejos en ámbitos como la optimización, la simulación y la inteligencia artificial, para los que las tecnologías actuales no ofrecen soluciones eficientes".
Sobre esta base, IndraMind incrementará sus capacidades en ámbitos como la inteligencia artificial física, la robótica y la simulación de sistemas complejos, incluyendo fenómenos vinculados con la energía, los materiales, el electromagnetismo o el comportamiento de los sistemas autónomos. Se trata de aplicaciones con especial relevancia para el desarrollo de soluciones de nueva generación que serán fundamentales en los ámbitos de la defensa, la seguridad o el espacio, así como en la protección de otras infraestructuras y sistemas críticos. La computación cuántica, en este sentido, se percibe como una herramienta con potencial para resolver problemas de optimización y simulación que los ordenadores convencionales no pueden abordar con la misma eficiencia.
¿Qué aporta la inversión a Qilimanjaro
En cuanto a Qilimanjaro, el nuevo capital le permitirá "escalar e industrializar sus sistemas cuánticos", avanzar en el desarrollo de nuevas generaciones de chips y aumentar su capacidad de fabricación y despliegue. Todo ello reforzando una capacidad tecnológica desarrollada en España y contribuyendo a una mayor autonomía tecnológica europea en computación cuántica. Esta dimensión de autonomía tecnológica es especialmente relevante en un contexto en el que la Unión Europea busca reducir su dependencia de tecnologías desarrolladas en otras regiones del mundo, especialmente en ámbitos considerados estratégicos como la computación avanzada, la inteligencia artificial y la ciberseguridad. El director de Indra en Catalunya, Enric Blasco, ha destacado la importancia de la operación: "Contribuye a impulsar nuestra estrategia de crecimiento en el territorio y nuestro papel como empresa tractora de su ecosistema de innovación, supercomputación y tecnologías cuánticas, que lo han convertido en uno de los principales polos europeos en ámbitos capitales para la actividad de nuestra compañía".
Con esta operación, Qilimanjaro Quantum Tech ha completado un primer cierre de 19,6 millones de euros de su ronda de financiación Serie A. Esta ronda está liderada por la inversión de Indra Group e incluye 9,6 millones aportados por la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), adscrita al Ministerio para la Transformación Digital y de Función Pública, que renueva su compromiso con la compañía. La empresa prevé completar la ronda a lo largo del último trimestre del año, con el acompañamiento de Avançsa y de otros inversores actuales de la compañía. Este calendario indica que la compañía confía en cerrar el conjunto de la ronda en los próximos meses, lo que le permitiría disponer de los recursos necesarios para ejecutar su plan de expansión.
La CEO de Qilimanjaro, Marta P. Estarellas, ha afirmado que "la renovada apuesta de la SETT y la entrada de Indra son capital soberano y capital industrial trabajando juntos para proteger, pero también acelerar, la autonomía tecnológica nacional". "Con ellos unimos fuerzas para acercar la computación cuántica a los sectores estratégicos de la industria, y para que la cuántica que se construye en España siga creciendo en España", ha añadido Estarellas. Estas declaraciones reflejan la voluntad de la compañía de mantener su base tecnológica e industrial en Catalunya, a pesar de que opera en un mercado globalizado en el que la competencia para atraer talento e inversión es intensa.