Indra ha sido seleccionada por la Agencia Espacial Europea para liderar el desarrollo de la nueva generación de estaciones sensoras (GSS) y de estaciones de enlace ascendente (ULS) del sistema de navegación por satélite Galileo. Los dos contratos, valorados en 52 millones de euros, se desarrollarán durante cuatro años y contarán con equipos de Madrid, Barcelona y Málaga, así como con la colaboración de otras empresas especializadas. La adjudicación refuerza la participación de Indra en el programa europeo de navegación por satélite e impulsa la actividad espacial de la compañía en Catalunya, especialmente en el distrito tecnológico 22@ de Barcelona.
El primer contrato, dotado con aproximadamente 30 millones de euros, incluye el diseño, el desarrollo y la entrega de las nuevas estaciones sensoras. Estas infraestructuras reciben y monitorean las señales de los satélites y generan medidas que permiten evaluar su calidad y contribuir a determinar sus órbitas. El proyecto se liderará desde Barcelona, donde Indra ya ha incorporado diez profesionales para trabajar en él y en otras iniciativas complementarias. Según Carlos Álvarez, director de Misiones de Navegación de la multinacional, la previsión es que la delegación "llegue a tener 50 personas dedicadas al ámbito espacial a finales de 2027". En este sentido, el alto cargo de la multinacional también ha destacado "la voluntad de conectar con las universidades y recuperar talento especializado que se ha marchado a trabajar a la Agencia Espacial Europea o a empresas de Francia, Alemania y los Países Bajos".
La operativa desde Madrid
El segundo contrato, con un presupuesto de 22 millones de euros, se centra en las nuevas estaciones de enlace ascendente (ULS), encargadas de transmitir datos de misión a los satélites Galileo mediante la banda C. Estas comunicaciones permiten distribuir la información de navegación que utiliza el sistema europeo. Los trabajos se dirigirán desde Madrid, con la participación de equipos de Málaga y diversos subcontratistas especializados en comunicaciones por satélite, antenas activas, radiofrecuencia, infraestructuras de nube y ciberseguridad. Como contratista principal de los dos proyectos, Indra asumirá el diseño, el desarrollo y la entrega de las nuevas estaciones. También encabezará dos equipos industriales europeos que combinarán sus capacidades tecnológicas para desarrollar las infraestructuras de segunda generación, con la participación de universidades españolas en las tareas de innovación y transferencia tecnológica.
Indra también participa en subsistemas vinculados al servicio público regulado (PRS) de Galileo, que dispone de estaciones de referencia en Barcelona. Este servicio de posicionamiento restringido está destinado a usuarios que necesitan unas prestaciones elevadas de robustez y fiabilidad, como las fuerzas armadas, los cuerpos de seguridad, los equipos de emergencia y los responsables de proteger infraestructuras críticas. El desarrollo de las nuevas estaciones debe preparar las infraestructuras terrestres para apoyar la segunda generación de Galileo y a los satélites actuales y futuros. Según la compañía, su experiencia en el programa permitirá acelerar los trabajos y ampliar su contribución a un sector estratégico para la autonomía tecnológica europea. Con estos contratos, Indra combina el desarrollo de tecnología espacial con la ampliación de su actividad en Barcelona, donde prevé reforzar el equipo profesional y los vínculos con el ecosistema universitario y tecnológico.