IAG, la matriz de Iberia, Vueling, Level, British Airways o Aer Lingus, cierra el primer trimestre del año con un beneficio de 301 millones de euros, un 71% más que el año anterior, según ha comunicado este viernes la compañía a la CNMV. El conglomerado hispanobritánico que dirige Luis Gallego asegura que se encuentra en una posición "única" para hacer frente a las dificultades actuales surgidas a raíz del conflicto en Oriente Medio y señala que el conflicto ha tenido un impacto limitado en los costes hasta la fecha.

En este sentido, IAG explica que están gestionando activamente la incertidumbre generada por el aumento del precio del combustible y su impacto, tomando las medidas necesarias en materia de yields, costes y capacidad. Por ello, el grupo descarta que vaya a tener algún problema con la disponibilidad de combustible en sus mercados principales, como ya habían anunciado esta misma semana sus principales aerolíneas.

Sin embargo, IAG advierte que el impacto del aumento del precio del combustible inevitablemente provocará unos beneficios inferiores a lo que habían previsto inicialmente para este año 2026. Pese a ello, mantienen el plan de continuar con la devolución del exceso de efectivo restante, por valor de 1.000 millones de euros hasta finales de febrero de 2027, tal y como se había comunicado anteriormente.

De enero a marzo, IAG obtuvo unos ingresos de 7.181 millones de euros que aumentan un 1,9% más respecto al mismo periodo del año anterior. En el trimestre, las aerolíneas del grupo transportaron a 26,3 millones de pasajeros entre enero y marzo, un 0,8% más, mientras que la capacidad se mantuvo estable, con un leve aumento del 0,2%, limitado por la guerra.

De cara al resto del año, IAG anuncia que su capacidad será inferior al aumento del 3% previsto como consecuencia de las medidas adoptadas. En el segundo trimestre prevé aumentar la capacidad alrededor del 1% y en el tercero, alrededor del 2%.

Repercusiones del conflicto de Oriente Medio Capacidad

En un comunicado, IAG detalla que alrededor del 3% de su capacidad estaba expuesta a la región del Golfo antes del inicio del conflicto, operada principalmente por British Airways y con menor exposición de Iberia y Vueling.

En total, la red afectada del grupo incluía los Emiratos Árabes Unidos, Catar, Arabia Saudí, Baréin, Israel, Jordania y Chipre. Una gran parte de esta red se ha reasignado.

A corto plazo, esto implica añadir capacidad en rutas donde ahora hay una oferta reducida de plazas debido a la disminución de vuelos de las aerolíneas de Oriente Medio. Algunos ejemplos son Bangkok, Singapur y Malé.

British Airways también ha anunciado vuelos adicionales para este verano en rutas que ahora tienen una mayor demanda directa, como la India y Nairobi hacia Estados Unidos, así como para finales de este año, con el fin de atender un cambio previsto en la demanda hacia destinos alternativos de sol en invierno, como el Caribe y Sri Lanka.

Tanto Iberia como Vueling han reasignado la capacidad de Tel Aviv a rutas domésticas en España. A más largo plazo, el grupo está revisando su capacidad en todas sus redes y marcas. "Aunque la demanda es fuerte en este momento, nos mantenemos atentos a la próxima temporada de invierno".

En cuanto al combustible, el grupo de aerolíneas señala que cuenta con una sólida cobertura del 70% para el resto del año. Precisamente, esta estrategia de cobertura ha protegido al negocio del impacto a corto plazo de las recientes subidas significativas en los precios del combustible de aviación. 

El problema a día de hoy, explican, tiene más que ver con los precios del combustible que con su disponibilidad. Y si el conflicto actual sigue restringiendo los flujos tanto de petróleo crudo como de combustible de aviación procedentes de Oriente Medio, existe la posibilidad de que el suministro de combustible de aviación se vea restringido a nivel mundial. 

Por ello, aunque el primer trimestre IAG se vio relativamente poco afectado por el conflicto de Oriente Medio, espera que este tenga un impacto más sustancial a lo largo del resto del año, a medida que el aumento del coste del combustible comience a hacerse notar.