Los hoteles rozan el completo en Barcelona y L’Hospitalet de Llobregat por el Mobile World Congress 2026, que este año se celebrará entre el 2 y el 5 de marzo en el recinto de Gran Via de Fira de Barcelona. En su vigésima edición, se espera que el evento genere un impacto económico de 585 millones de euros y reciba más de 100.000 visitantes, según los datos adelantados por GSMA, la asociación de operadores móviles y organizadora del MWC.
A estas alturas, cuando falta solo un mes para el inicio de MWC, los hoteles de L’Hospitalet de Llobregat están al 97% de ocupación mientras que los de Barcelona están al 93% de reservas, según los datos aportados este lunes por eBooking.com, desde donde afirman que estos niveles de ocupación obligan a parte de los congresistas a buscar alojamiento en otros municipios cercanos.
Sobre todo aquellos que deciden acudir al evento a última hora y no están dispuestos a asumir las tarifas desorbitadas de las pocas plazas hoteleras disponibles, al igual que sucedió en ediciones anteriores del MWC. “La poca disponibilidad de habitaciones ha disparado al alza el precio de las reservas hechas con poca antelación para alojarse en hoteles de ambas ciudades durante los días del congreso. A fecha de hoy, reservar una noche en un hotel en L’Hospitalet de Llobregat tiene un precio medio de 690 euros noche. Por su parte, en Barcelona el precio medio de las habitaciones disponibles para estas mismas fechas es de 590 euros la noche”, señala Toni Raurich, director de eBooking.com.
El consejero delegado de GSMA Ltd, John Hoffman, fue preguntado en una entrevista con EFE reciente si la eliminación de las licencias de viviendas de uso turístico en Barcelona a partir del 2028 puede afectar al MWC en futuras ediciones. Hoffman, sin embargo, no quiso involucrarse y sostuvo que no opinan sobre la regulación: "Simplemente, jugamos con las cartas que nos tocan".
"En los primeros días (de celebración del MWC) no había apartamentos turísticos, no en la escala que existen hoy en día, así que de alguna manera sobrevivimos, y lo bueno de Barcelona es que hay muchas opciones (...) no estamos preocupados per se", afirmaba con optimismo.
El directivo sí reconoce que los asistentes podrían tardar más a llegar al recinto del congreso: "Como antes, cuando teníamos gente viniendo de Sitges, desde el norte... Estoy seguro de que encontraremos soluciones", reiteraba.