La catalana Grifols ha anunciado este miércoles una reorganización interna con la que busca reforzar la independencia operativa y financiera de sus filiales. Como parte de esta nueva estructura, la compañía ha creado dos organizaciones diferenciadas para su negocio de Biopharma: una para Estados Unidos y otra para el resto del mundo (ROW). Y ha nombrado a Felipe Palacios vicepresidente sénior de Biopharma Estados Unidos, mientras que Thierry Heinrich continuará al frente de Biopharma para el resto del mundo.
La reorganización se produce justo cuando Grifols está estudiando una salida a bolsa de una participación minoritaria del negocio de la división de Biopharma en Estados Unidos que permitiría aflorar valor para la compañía y reducir su apalancamiento, según explicó la presidenta no ejecutiva de Grifols, Anne-Catherine Berner, en la Junta General de Accionistas hace unos días.
"Esta operación permitiría poner de relieve el extraordinario valor —y, en nuestra opinión, insuficientemente reconocido— del negocio estadounidense, al tiempo que contribuiría a reducir nuestro apalancamiento financiero", señaló.
En el comunicado de este miércoles, Grifols explica que la división del negocio de Biopharma forma parte de la estrategia del grupo para adaptar su modelo operativo a una gestión diferenciada por regiones. El objetivo es que el plasma obtenido en Estados Unidos abastezca principalmente al mercado estadounidense, mientras que el plasma captado fuera del país se destine de forma creciente a Europa y al resto de mercados internacionales.
Con este modelo, Grifols pretende mejorar la eficiencia de sus operaciones al ajustar los costes de obtención del plasma a las condiciones de cada mercado. La compañía también busca reforzar la resiliencia de su cadena de suministro, reducir la dependencia de una única geografía y ganar capacidad de respuesta ante posibles cambios regulatorios o geopolíticos.
La farmacéutica ha explicado que, en paralelo a esta reorganización, está impulsando distintas medidas para dotar de una mayor autonomía a sus filiales. Entre ellas figuran el desarrollo de capacidades propias de información financiera, el refuerzo de los sistemas de control interno y el establecimiento de funciones operativas diferenciadas.
Estados Unidos seguirá siendo el principal mercado de plasma de Grifols. La compañía opera cerca de 300 centros de donación de plasma repartidos en 40 estados y cuenta con instalaciones industriales en California y Carolina del Norte, donde emplea a más de 14.000 personas. Según la empresa, esta infraestructura le permite mantener una posición de liderazgo en un mercado que concentra más del 60% del plasma recogido en todo el mundo.
La reorganización también se apoya en el crecimiento de la capacidad de obtención de plasma fuera de Estados Unidos. En este sentido, Grifols continúa integrando el plasma procedente de Egipto en su red industrial tras la aprobación de su cadena de suministro por parte de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA) en 2025.
A través de Grifols Egypt for Plasma Derivatives (GEPD), la compañía invertirá otros 180 millones de euros, adicionales a los 280 millones ya destinados al proyecto. El objetivo es alcanzar una capacidad de recogida de un millón de litros de plasma al año en 2026 y elevarla hasta tres millones de litros en 2029, reduciendo así la necesidad de utilizar plasma estadounidense para abastecer mercados internacionales y mejorando la eficiencia de su red global.
