La empresa conjunta formada por Grifols y el gobierno egipcio, denominada Grifols Egypt for Plasma Derivatives, ha anunciado un aumento significativo de la inversión destinada a su proyecto en el país norteafricano. La compañía elevará la dotación económica hasta los 460 millones de euros, una cifra que incorpora los 280 millones ya invertidos desde el inicio del proyecto en el año 2020 y un tramo adicional de 180 millones que se desplegarán entre 2026 y 2029. Estos recursos tienen como objetivo principal expandir la infraestructura de donación y procesamiento de plasma para conseguir la anhelada autosuficiencia plasmática de Egipto.
En la actualidad, el país dispone de 16 centros de donación operativos, una cifra que se incrementará con cuatro nuevos espacios antes de que acabe el año. La previsión de la compañía es continuar esta expansión hasta llegar a los 40 centros en el año 2029, lo que permitirá elevar la capacidad de recogida de plasma hasta los tres millones de litros anuales. La empresa conjunta está participada mayoritariamente por el organismo estatal National Service Projects Organization, que controla un 51% del capital, mientras que Grifols ostenta el 49% restante.
Una parte sustancial de la inversión ya realizada se ha destinado a la construcción de un nuevo complejo industrial en la Nueva Capital Administrativa, situada al este de El Cairo. Estas instalaciones ocupan una superficie de 105.000 metros cuadrados y están diseñadas para procesar este año un millón de litros de plasma, con la ambición de llegar a los tres millones en el año 2029. El complejo ha sido construido por Grifols Engineering y prevé inaugurar en el mes de octubre los edificios correspondientes a la primera fase del proyecto, que incluyen un laboratorio automatizado y un almacén logístico de grandes dimensiones.
El laboratorio automatizado que se ha instalado en estas nuevas dependencias supone una novedad relevante para toda la región de Oriente Medio y África, ya que se trata del primer equipamiento de estas características en aquella zona geográfica. Actualmente, se encuentra pendiente del proceso de validación previo a su entrada en funcionamiento, pero una vez operativo permitirá analizar más de 5.600 muestras por turno, una cifra que duplica con creces la capacidad actual del laboratorio manual que trabaja en las instalaciones del complejo 6 de Octubre.
El proceso actual todavía depende de la planta de Parets del Vallès
A pesar de los avances en la construcción del nuevo complejo, el ciclo productivo completo del plasma egipcio todavía depende en parte de las instalaciones que Grifols tiene en Catalunya. Actualmente, el plasma recogido en los centros de donación egipcios se traslada al laboratorio del complejo 6 de Octubre, donde es testado manualmente por un equipo que trabaja las 24 horas del día y tiene capacidad para procesar 7.500 muestras diarias. Una vez finalizada esta fase, el plasma se transporta en contenedores marítimos hasta la planta de Parets del Vallès (Barcelona). En la instalación catalana se lleva a cabo el proceso de fraccionamiento, que permite separar las proteínas contenidas en el plasma para obtener los medicamentos derivados. Una vez elaborados, los productos acabados regresan a Egipto para ser distribuidos en los hospitales y centros de salud públicos. Este circuito logístico, que atraviesa dos continentes, se mantendrá activo hasta que la nueva planta de fraccionamiento de la Nueva Capital Administrativa entre en funcionamiento.
La hoja de ruta para la puesta en marcha completa del complejo industrial de la Nueva Capital Administrativa se extiende durante varios años. Entre finales de 2027 y principios de 2028 está previsto que entre en funcionamiento la planta de fraccionamiento, el equipamiento que permitirá separar las proteínas del plasma sin necesidad de enviarlo a Parets del Vallès. A partir de 2029, con el horizonte de completar las validaciones y alcanzar la plena operatividad en 2030, se acabarán de construir los espacios destinados a la purificación y a la obtención del producto acabado.
Estos últimos espacios incluirán las áreas de control de calidad y de envasado, esenciales para convertir las proteínas extraídas en medicamentos listos para su uso en pacientes. Todos los edificios del complejo están interconectados mediante un pasillo interior que facilita el transporte del plasma entre las diferentes fases del proceso. El diseño logístico prevé que las ampollas de plasma experimenten cambios de temperatura que van de los 15 grados bajo cero hasta los 8 grados bajo cero negativos a lo largo de las diversas etapas de procesamiento.
Tomàs Dagà defiende la necesidad de reducir dependencias externas
El vicepresidente de Grifols en Egipto, Tomàs Dagà, ha explicado que los sistemas regionales bien desarrollados y sustentados en capacidad industrial resultan esenciales para reducir las dependencias externas y para contribuir a garantizar de manera sostenible el acceso a los medicamentos derivados del plasma. Dagà ha señalado que esta es la razón por la cual la compañía ha aprobado la puesta en marcha del nuevo plan de crecimiento, que inyectará 180 millones adicionales entre 2026 y 2029. El objetivo de este esfuerzo inversor es acelerar el desarrollo de las infraestructuras industriales necesarias para consolidar la autosuficiencia de Egipto en esta clase de fármacos. El responsable de la joint venture ha destacado que el proyecto no solo tiene implicaciones para el país norteafricano, sino que puede servir como modelo para otras naciones de la región que también dependen de la importación de medicamentos derivados del plasma.
Antes del año 2020, la donación de plasma no estaba regulada en Egipto. La llegada de Grifols supuso la transposición de la normativa estadounidense para implementar un sistema de donación con compensación económica. Los ciudadanos egipcios pueden donar plasma una vez por semana, siempre que se trate de donantes recurrentes. La empresa utiliza el plasma a partir de la tercera donación, una vez superados los controles de calidad. Cada donante recibe una compensación de 14 dólares por extracción, una cantidad fija que no varía en función del volumen de plasma obtenido.
Desde el inicio del proyecto, se han entregado más de 1,6 millones de viales producidos con plasma egipcio a hospitales y centros de salud públicos del país. Además, el programa ha permitido realizar más de 120.000 controles médicos gratuitos a los donantes, lo cual contribuye a la detección precoz de enfermedades y a la mejora de la salud general de la población participante.
La agencia del medicamento de la Unión Europea aprobó en diciembre de 2025 toda la cadena de valor de Grifols Egypt en el país, un visto bueno que permite destinar los medicamentos elaborados con plasma recogido en Egipto a otros mercados siempre que las necesidades locales queden cubiertas. Con esta autorización, el plasma egipcio que se procesa actualmente en Parets del Vallès retorna al país para cubrir la demanda interna, mientras que el excedente puede abastecer a otros países de África y de Oriente Medio y, en última instancia, también a mercados europeos.
