El gobierno catalán ha abierto un expediente a las plataformas de reparto Uber y Glovo y al gigante del comercio electrónico Amazon para saber si hicieron trabajar a sus repartidores durante episodios de alertas meteorológicas como las lluvias torrenciales de las últimas semanas, en especial la del 6 de octubre. La decisión del Govern se ha tomado de oficio a raíz del aumento de este tipo de fenómenos climatológicos extremos.

Según ha avanzado este lunes Catalunya Ràdio y han confirmado fuentes del Departament de Treball, se ha enviado a estas plataformas una petición para que aclaren si disponen de protocolos de protección de los repartidores ante alertas meteorológicas. En concreto, la Inspecció de Treball ha dado de plazo hasta mediados de noviembre para que faciliten esta documentación.

 

En declaraciones a la cadena Ser, el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha asegurado que se trata de una investigación que se abre "de oficio" y que ahora habrá que ver "la información que aportan" estas empresas. "Todos tenemos que adaptarnos al cambio climático, también en el ámbito laboral", ha dicho Illa, que ha asegurado que ante lluvias torrenciales como las sufridas recientemente en Catalunya las empresas deben velar por la protección de sus trabajadores.

 

Illa ha recordado en esta línea que ante las riadas de hace algunas semanas hubo empresas de supermercados que adelantaron una hora el cierre de sus establecimientos, y ha llamado a aprender a "adaptarse con rapidez" a estos eventos meteorológicos.

A mediados de octubre, FSC-CCOO registró una denuncia ante la Inspecció de Treball de Barcelona contra Uber Eats y sus empresas subcontratadas por tener la plantilla de repartidores trabajando en pleno temporal el 6 de octubre, coincidiendo con avisos meteorológicos de nivel rojo y naranja.

El sindicato reclamaba a Inspecció de Treball que investigara unos hechos "de especial gravedad y riesgo" para los repartidores que fueron expuestos a lluvias intensas, calzadas peligrosas, pérdida de adherencia, reducción de la visibilidad y riesgos de accidente mientras efectuaban entregas en motocicleta, bicicleta o a pie.

Fuentes de la compañía aseguraron en ese momento que la seguridad de los repartidores es una "prioridad" y que se suspendió el servicio a las 21:20 horas.

Un portavoz de Uber Eats afirmó que la empresa cuenta con un protocolo "conectado directamente con la AEMET" y que permite cerrar la aplicación en cualquier zona del Estado español con una alerta roja, lo que impide hacer pedidos.