Se acabó el culebrón del verano. Holaluz se salva y seguirá adelante como comercializadora de electricidad después de que el Gobierno haya decidido archivar los dos procedimientos que podían haber acabado con la habilitación de la compañía y con el traspaso de sus clientes a otras comercializadoras.
El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico ha acordado finalizar y archivar tanto el expediente relativo a la eventual extinción de la habilitación de Holaluz para ejercer la actividad de comercialización de energía eléctrica como el procedimiento paralelo para trasladar a sus clientes a comercializadoras de referencia.
La resolución, recibida este viernes por la compañía, deja sin efecto además las medidas provisionales que se habían adoptado con la apertura del procedimiento. El cierre favorable a Holaluz será publicado este sábado, 29 de agosto, en el Boletín Oficial del Estado (BOE), explica la firma en un comunicado.
De esta manera, el Ministerio da la razón a la compañía catalana, que desde el inicio del conflicto había defendido que la situación que había provocado la apertura del expediente respondía a una discrepancia puntual sobre la exigibilidad de determinadas facturas y no a una situación de insolvencia o a una voluntad de impago.
Origen del conflicto
El procedimiento se inició a raíz de las reclamaciones de tres proveedores por facturas por un importe conjunto de 4,39 millones de euros. Holaluz argumentó durante el proceso que estos pagos estaban incluidos en su sistema de gestión de tesorería, mediante el cual agrupa las numerosas facturas emitidas por las distribuidoras para abonarlas periódicamente, una práctica que, según la compañía, está permitida por la legislación vigente.
Desde la apertura del expediente, la energética fue aportando al Ministerio documentación para acreditar los pagos realizados. Según explica ahora la empresa, tanto las facturas que habían originado la discrepancia como las posteriores están íntegramente saldadas y Holaluz se encuentra actualmente al corriente de sus obligaciones con las distribuidoras.
Por ello, el Ministerio ha concluido que los hechos que motivaron la apertura del procedimiento no constituyen causa para extinguir la habilitación de Holaluz ni para proceder al traspaso de sus clientes, y ha ordenado el archivo de ambos expedientes.
Sin traspaso de clientes
El desenlace pone punto final a una crisis que llegó a poner en cuestión la continuidad de Holaluz como comercializadora. El pasado mes de julio, el Gobierno español abrió el procedimiento para extinguir su habilitación y, paralelamente, inició otro para traspasar sus clientes a comercializadoras de referencia.
La situación provocó también la suspensión de la cotización de las acciones de Holaluz en BME Growth, ante las circunstancias que podían perturbar el normal desarrollo de las operaciones sobre los títulos de la compañía. Durante todo el proceso, sin embargo, Holaluz ha mantenido su actividad y sus clientes no han sufrido interrupciones en el suministro. Tampoco se ha producido finalmente ningún traspaso de clientes a comercializadoras de referencia.
La compañía considera que el archivo del expediente confirma la posición que mantuvo desde el primer momento: que se trataba de un episodio administrativo puntual y que no existía una situación que comprometiera su capacidad para continuar operando.
Holaluz carga contra el 'establishment' energético
En el comunicado remitido este viernes, la consejera delegada y cofundadora de Holaluz, Carlota Pi, celebra el cierre del expediente y reivindica el modelo de negocio de la compañía. “Desde el primer día dijimos que se trataba de un procedimiento administrativo puntual y que estábamos convencidos de que se resolvería favorablemente. Hoy podemos cerrar ese capítulo”.
La directiva vuelve a situar el conflicto en el contexto de la transformación del sector eléctrico y de la apuesta de Holaluz por un modelo basado en la generación distribuida y las energías renovables. “Tenemos aproximadamente un 1% del mercado y, sin embargo, solo se habla de nosotros. Algo estaremos cambiando”.
La compañía defiende que la liberalización efectiva del mercado eléctrico y el desarrollo de la generación distribuida son claves para construir un sistema energético más competitivo y beneficioso para los consumidores. Holaluz asegura que quiere centrar ahora sus esfuerzos en su estrategia de expansión de las comunidades energéticas y en lo que denomina “la revolución de los tejados”.
Con el archivo del expediente, da por cerrado el episodio y asegura que podrá continuar ejecutando su estrategia con normalidad. “Holaluz ha llegado para quedarse”, sentencia Pi. “Seguiremos desarrollando tecnología y haciendo crecer la revolución de los tejados para que familias y empresas puedan participar en la transición energética”.