El conseller de Empresa y Trabajo de la Generalitat, Miquel Sàmper, ha asegurado que el ejecutivo catalán está trabajando con Seat para que de aquí al año 2030 haya "muchos más proyectos" que permitan que la política decidida de la compañía por la electrificación pueda salir adelante y, por lo tanto, no se pierda ni un puesto de trabajo. Estas manifestaciones las ha hecho durante la sesión de control al Govern en el Parlament este miércoles, en respuesta a una pregunta del portavoz adjunto de Esquerra Republicana, Jordi Albert.
El conseller ha apelado a la confidencialidad que requieren las negociaciones con Seat y ha sostenido que el Govern está celebrando reuniones de manera transversal. Con esta referencia, Sàmper ha querido transmitir que el seguimiento del dossier no recae en una sola área del ejecutivo, sino que implica diversas partes de la administración catalana, si bien no ha detallado qué departamentos participan ni cuál es el contenido concreto de las conversaciones.
El conseller ha reconocido que les preocupa muchísimo que en un futuro se pudieran reducir los puestos de trabajo en la planta. En este sentido, ha explicado que el Govern está contando con la visión del comité de empresa de Seat, una circunstancia que indica que la interlocución incluye la representación de los trabajadores y no se limita únicamente a la dirección de la compañía. Sàmper ha insistido también en que la electrificación es imprescindible para preservar la actividad económica, y ha vinculado esta transformación del sector con la continuidad de la actividad industrial y del empleo que depende de ella.
Un debate que llega al Parlament
La intervención del conseller se ha producido en el marco de la sesión de control al Govern, un espacio en el que los grupos parlamentarios formulan preguntas al ejecutivo sobre asuntos de actualidad. En este caso, la cuestión planteada por ERC pone la atención sobre la situación de Seat y sobre el papel que puede ejercer la Generalitat en un momento de transformación del sector del automóvil. La pregunta del portavoz adjunto de ERC y la respuesta del conseller reflejan el interés del grupo parlamentario por conocer el estado de las conversaciones y las garantías que se pueden ofrecer a los trabajadores.
Las declaraciones de Sàmper se sitúan en un contexto en el que la industria del automóvil afronta cambios profundos derivados de la transición hacia la movilidad eléctrica. En este escenario, la continuidad de la producción y el mantenimiento del empleo dependen en buena parte de la asignación de nuevos proyectos a las plantas y de la capacidad de adaptar las líneas de producción a los vehículos eléctricos. La referencia del conseller a la política decidida de la empresa por la electrificación y a la necesidad de sumar más proyectos se enmarca en este proceso de reconfiguración de la industria, en el que las decisiones de inversión y la evolución del mercado tienen una incidencia directa sobre el volumen de trabajo. El hecho de que el Govern cuente con la visión del comité de empresa constituye un elemento relevante para entender cómo se está abordando el dossier.
La representación de los trabajadores aporta información sobre las preocupaciones y las expectativas de la plantilla, y su participación en el seguimiento de las conversaciones permite trasladar estas inquietudes a los interlocutores institucionales. Esta vía de comunicación complementa las reuniones que el Govern mantiene con la dirección de la compañía y con otros agentes implicados. En el momento de la intervención parlamentaria, el conseller no ha concretado qué proyectos específicos se podrían asignar a la planta ni qué plazos se manejan para las próximas reuniones. La confidencialidad invocada limita la información que se puede hacer pública sobre el estado de las negociaciones, de manera que la cuestión continúa abierta a la espera de nuevas comunicaciones. Lo que sí ha quedado explicitado es la posición del Govern, que vincula la preservación del empleo con el avance de la electrificación y con la capacidad de atraer nuevos proyectos industriales hasta 2030.
