Foment del Treball reclama la creación de un "Estatuto del Consumidor Gasintensivo" que dé un tratamiento específico a las empresas industriales con un consumo elevado de gas natural y una elevada exposición a los precios energéticos. La patronal que preside Josep Sánchez Llibre considera que estas compañías necesitan un marco similar al que ya existe para los consumidores electrointensivos.
La propuesta llega en un contexto de presión sobre los costes energéticos de la industria. Foment señala que, al precio de la energía, se suman peajes, cargos y otros costes regulados, mientras las empresas afrontan a la vez inversiones importantes para adaptar los procesos productivos a la transición energética. Ante esta situación, la organización empresarial plantea actuar en tres frentes: gas industrial, carburantes y electricidad.
Foment propone que el futuro Estatuto del Consumidor Gasintensivo incorpore exenciones y bonificaciones fiscales, reducciones de los costes regulados y ayudas a la descarbonización. También plantea instrumentos para reducir la exposición de las empresas a la volatilidad de los mercados, como compras agregadas, contratos a largo plazo, garantías públicas y mecanismos de cobertura.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la recuperación de las ayudas directas concedidas en 2022 y 2023, así como la creación de un mecanismo previsible que se active ante incrementos excepcionales del precio del gas.
La patronal reclama, además, una línea específica de liquidez del ICO para las empresas industriales afectadas por los sobrecostes energéticos y la continuidad de las flexibilidades en la contratación del gas.
Foment también quiere garantizar la liquidez de las plantas de cogeneración industrial e incentivar inversiones en eficiencia energética, recuperación de calor, electrificación, autoconsumo, almacenamiento y digitalización.
La propuesta no se limita a los sectores tradicionalmente considerados gasintensivos. Foment reclama incorporar a los mecanismos de apoyo actividades que actualmente quedan fuera, especialmente procesos con un elevado consumo térmico, como los de teñido y acabados del sector textil. Según la patronal, sectores como el siderúrgico, químico y petroquímico, textil, alimentario, metalúrgico y cerámico necesitan reducir la presión de los costes energéticos para preservar su competitividad y mantener la capacidad inversora.
Gasoil profesional para la industria
El segundo eje de la propuesta son los carburantes. Foment plantea crear un gasóleo profesional industrial que permita ampliar la devolución parcial del Impuesto sobre Hidrocarburos a empresas que utilizan este combustible en maquinaria, equipos industriales, grupos electrógenos, logística propia o procesos que todavía no pueden ser electrificados.
Proponen también reactivar las ayudas a los consumidores profesionales de combustible, especialmente para el sector agrícola, y una bonificación temporal de entre 10 y 20 céntimos por litro que se activaría automáticamente cuando los precios superaran determinados umbrales. Esta medida se dirigiría a la industria, el transporte y la logística, la construcción, la agricultura y la pesca.
Foment reclama igualmente mantener temporalmente el Impuesto sobre Hidrocarburos en el nivel mínimo compatible con la normativa europea en episodios extraordinarios de precios y crear una compensación específica para las industrias exportadoras con un peso elevado del combustible en su estructura de costes. La patronal recuerda que el régimen actual de gasóleo profesional está vinculado principalmente a determinadas actividades de transporte y deja fuera la industria con carácter general.
Coste de la electricidad
El tercer ámbito de actuación es la electricidad. Foment reclama acelerar la reducción del Impuesto Especial sobre la Electricidad, ampliar la reducción de los peajes para los consumidores electrointensivos y mantener las actuales flexibilidades contractuales.
También proponen compensar los costes derivados de las restricciones técnicas que afectan a los electrointensivos, bien mediante compensaciones directas o bien trasladándolos a los peajes o a los presupuestos generales del Estado mientras no exista una solución estructural.
En paralelo, reclaman aplicar la máxima intensidad de ayuda permitida por los costes indirectos de CO₂, con una dotación presupuestaria suficiente, y ampliar su cobertura cuando lo permita el marco europeo.
Para reducir la incertidumbre de los precios, Foment propone facilitar contratos energéticos de más largo plazo mediante compras agregadas para pymes, PPAs industriales con garantías y acuerdos con productores de energía renovable.
Actuaciones inmediatas
La patronal advierte que el encarecimiento de la energía puede generar tensiones de liquidez, paradas de producción y un freno a las nuevas inversiones industriales. Por este motivo, reclama la creación de un grupo de trabajo con los sectores afectados que permita definir los criterios de acceso a los mecanismos de apoyo, los umbrales de activación y las condiciones de las ayudas.
