Ebro ha llegado a un acuerdo de financiación con Eximbank, el banco de exportaciones e importaciones de China, con el objetivo de financiar la puesta a punto de su nueva línea de pintura y de las nuevas líneas de producción, a la vez que prepara el siguiente paso en su expansión internacional. La operación se ha firmado a través de las filiales Ebro SUV y Ebro Factory, según ha informado la propia compañía. El valor estimado de la financiación es de hasta 200 millones de euros, con una primera disposición estimada de 35 millones.
La financiación se ha cerrado por un plazo de 10 años, con 3 años de carencia y un tipo de interés fijo del 2,65%. La compañía ha precisado que esta cifra es una estimación, dado que la operación está denominada en otra divisa, el yuan chino, que se negocia en los mercados internacionales. Estas condiciones establecen un marco de deuda a largo plazo que debe permitir afrontar las inversiones previstas en los próximos ejercicios. El hecho de que la operación se haya estructurado con tres años de carencia resulta especialmente relevante en un sector como la automoción, en el que las inversiones en líneas de producción requieren tiempo antes de generar retornos.
El acuerdo se presenta como un paso en la evolución de Ebro Factory hacia la incorporación progresiva de capacidades industriales en la planta y hacia el proceso de fabricación integral de vehículos en Barcelona. Según la compañía, esta financiación permitirá multiplicar la capacidad productiva y afrontar los planes de expansión internacional de la marca, que actualmente tiene presencia en Portugal, Bulgaria, Croacia y próximamente Eslovenia, y que tiene la voluntad de llegar a nuevos mercados en un futuro próximo. La inyección de capital, por lo tanto, no se limita a mejorar las instalaciones existentes, sino que debe servir de base para sostener el aumento de producción que acompaña la apertura de nuevos mercados. La planta de la Zona Franca, que en su momento acogió la actividad de la histórica marca Ebro, se configura así como el centro neurálgico de este proceso de reindustrialización.
El crecimiento industrial en Barcelona
El crecimiento industrial en la planta de Barcelona se ha ido consolidando desde el pasado mes de marzo, con el desarrollo de operaciones en la nueva cadena de montaje M1, que asume progresivamente un número más elevado de tareas productivas. Esta evolución ha permitido pasar al montaje con más valor añadido e integrar la zona de soldadura, equipada con cerca de 200 robots. Estos datos indican que la planta ha ido incorporando fases del proceso productivo que antes se hacían fuera o que no formaban parte de la actividad habitual de las instalaciones. La incorporación de la soldadura y el aumento de las tareas de montaje representan un salto cualitativo en la capacidad de la planta, que deja de limitarse al ensamblaje para asumir etapas más complejas de la fabricación.
En cuanto a la actividad comercial, Ebro ha superado los 20.000 vehículos matriculados en fecha de septiembre de 2026, ha consolidado una cuota de mercado del 2,2% en España y ha llegado a los 105 puntos de venta operativos en España, Portugal, Bulgaria y Croacia. De cara al cierre del ejercicio, el objetivo es registrar un volumen de entre 26.000 y 29.000 unidades vendidas y terminar el año por encima de los 110 puntos de venta operativos. Estas previsiones se sitúan en la línea de crecimiento que la compañía ha mantenido durante los últimos meses y que el acuerdo de financiación debe contribuir a sostener.
La coincidencia entre el aumento de la capacidad productiva y la expansión de la red comercial indica que la compañía trabaja en ambos frentes a la vez, con el objetivo de absorber la producción adicional que debe salir de las líneas de montaje. El acuerdo con Eximbank se suma, por lo tanto, al conjunto de movimientos que la compañía ha ido haciendo para consolidar su actividad industrial en Barcelona y para ampliar su presencia comercial. La financiación a largo plazo, con tres años de carencia, da margen para ejecutar las inversiones previstas antes de que comience la amortización de la deuda. La combinación de esta financiación con la evolución de la planta y con las cifras de ventas configura un escenario en el que la compañía busca consolidar el proyecto industrial y, a la vez, preparar el salto a nuevos mercados internacionales.