Este año, el grupo industrial Delmàs está de aniversario: cumple 70 años de su fundación. Coincidiendo con este hito, la compañía estrena identidad visual para reforzar su posicionamiento internacional como fabricante europeo referente en tubos de acero soldados y calibrados con precisión y de diámetros muy pequeños.

Inmersa en un plan de crecimiento, la compañía se toma el año del 70 aniversario como "un ejercicio de transición" para, a partir de 2027, intensificar la expansión del negocio con "productos de más valor añadido y diversificando las áreas de aplicación y buscando nichos de mercado", explica Frederic Delmàs, consejero delegado y representante de la segunda generación familiar.

El directivo y sus hermanos Xavier y Àlex tomaron, hace poco más de 15 años, el relevo de su padre y fundador de la compañía, Esteve Delmàs. De un pequeño taller que en 1956 empezó a fabricar tubos para los fabricantes de iluminación (luces de techos y otros) en La Roca del Vallès (Barcelona), la empresa ha crecido orgánicamente por medio de la innovación, la tecnología y el desarrollo de la maquinaria y los procesos industriales necesarios para convertirse "en lo que somos hoy: el principal fabricante de tubos de acero con sistemas de soldadura y calibrado que ofrece pequeños diámetros (3–25 mm), con las tolerancias exactas, los acabados y los formatos requeridos para cada aplicación industrial". Esto, "no todo el mundo lo sabe hacer", insiste Frederic Delmàs, economista de formación.

La destreza de los operarios del taller dirigidos por Esteve Delmàs fue tan perfeccionista que, en 1978, se realizaron las primeras exportaciones de tubos de acero para la industria de la iluminación ubicada en Alemania, el principal mercado industrial del sector en Europa. "Fueron años de autoexigencia y autoaprendizaje", explica Delmàs. Sin embargo, en la década de los 90 del siglo pasado, la industria europea decidió trasladar la fabricación a China y el grupo Delmàs se centró en servir al sector del automóvil, donde también las exigencias tecnológicas son muy estrictas, y donde entró en la década de los 80. De hecho, la automoción todavía es el segmento de actividad que más pesa dentro del negocio y al que "ofrecemos productos muy específicos, donde no se puede fallar ni por una centésima".

El 70% de la producción va a exportación

Llegar a su posicionamiento no ha sido fácil en el sector de los tubos de acero porque "es un mercado de muy bajo coste", basado en el precio, por lo que se han centrado históricamente en aportar soluciones a los clientes, "a resolver sus problemas". Así, las exportaciones representan un 70% de la actividad, siendo Alemania el principal mercado, con un 20% de las ventas exteriores.

"Rechazamos el modelo de catálogo estándar y apostamos por la fabricación a medida como el único enfoque que respeta la ingeniería del cliente. Nuestra misión es ser el socio técnico que permite a los fabricantes más exigentes del mundo desarrollar productos mejores gracias a un tubo fabricado exactamente como lo necesitan", insiste la compañía.

Interior de las instalaciones de Delmàs Tubes, en la Roca del Vallès (Barcelona).

Del té matcha a la movilidad sostenible

Ahora toca una nueva "reinvención" y adaptarse a las nuevas tendencias, diversificar, buscar nuevas aplicaciones dentro del segmento del tubo de acero de pequeñas dimensiones y muy técnico. De ahí proyectos como la producción para un fabricante del sur de Brasil de batidores de acero para el té matcha, lo que ellos llaman bombillas. "Estamos fabricando un millón y medio de batidores que, además, no son tubos sencillos", porque los personalizan con alguna decoración.

También ultiman un acuerdo con una compañía americana, especializada en el sector de la movilidad sostenible, que opera en Europa. Llevan dos años trabajando en este proyecto que es, "de nuevo, un reto tecnológico" que abarcan "siempre" en colaboración con otros fabricantes y proveedores locales, "de proximidad". "La industria catalana tiene que colaborar más; es una asignatura pendiente", argumenta Frederic Delmàs, que actualmente es presidente de la Unió Patronal Metal·lúrgica del Vallès Oriental y vicepresidente de la Unió Empresarial Intersectorial-Cercle d’Empresaris, la patronal del Vallès Oriental.

Mientras, al otro lado del Atlántico, un industrial emprendedor los ha elegido como proveedor de los tubos del sistema de climatización que ha ideado y que comercializa en Estados Unidos, con la producción de unos tubos de 3,16 milímetros de diámetro exterior y con una perfección interna que facilite el flujo constante del aire. "Siempre son prestaciones de alta precisión", destaca el consejero delegado y resalta el trabajo que se realiza en la planta de producción de la Roca del Vallès, con 20 profesionales; "una plantilla ajustada porque los procesos industriales están muy automatizados", aunque aceptan cualquier encargo por poco volumen que se tenga que producir. "El servicio al cliente es el que manda".

En este ejercicio, el negocio de Delmàs Tubes estará alrededor de los 4 millones de euros, pero con los proyectos que tienen entre manos y el plan estratégico para la expansión, esperan alcanzar una facturación de 7 millones de euros en 2029. La compañía trabaja con tres tipos de producto: clásico, prémium y de precisión. Frederic Delmàs explica que en el último segmento tienen un socio en Vietnam que, siguiendo las especificaciones que determina la empresa catalana, fabrica unos tubos para los amortiguadores y la refrigeración de los automóviles.

El acero y la sostenibilidad

El grupo Delmàs se provee de la lámina de acero en las empresas europeas y "se asegura la cadena de valor del suministro". En los cambios de la industria del acero también radica la necesidad de crecer de Delmàs Tubes. "Se tiene que tener más dimensión y masa crítica porque la industria del acero se está concentrando", advierte el consejero delegado. A empresas como Delmàs "nos hace falta ser rentables, generar cash-flow para seguir invirtiendo e innovando"

La fábrica de Delmàs en La Roca opera con 100% de energía renovable. En 2006 fueron una empresa pionera en Catalunya en la instalación de placas solares en el techo de la nave y ahora su central solar genera la electricidad necesaria para toda la producción.