La directora corporativa de Colonial, Carmina Ganyet, ha explicado durante el encuentro anual con inversores que la empresa espera subir el beneficio por acción entre un 16% y un 22% de cara a 2028 en comparación con lo que sacarán en 2025. Esto significa que la compañía tiene la voluntad de pasar de ganar entre 34 y 35 céntimos por título este año a dejarlos entre 39 y 41 céntimos de aquí a tres ejercicios. En el acto también han hablado el consejero delegado, Pere Viñolas; el director de Inversiones, Juan Manuel Ortega; el director de Desarrollo Corporativo, Carlos Krohmer, y la directora de Inversiones de SFL, Alexia Abtan. Viñolas ha dejado claro que este crecimiento no es flor de un día y que está respaldado en números reales. En su opinión, Colonial ha salido ganadora de la polarización que ha habido en el mercado de oficinas en Europa, donde los edificios de primera se han separado del resto.
La empresa, ha dicho, está en una posición única para sacar provecho del impulso del sector, porque tiene activos de categoría superior y una hoja de ruta bien ligada para crear valor. Ahora bien, Viñolas ha matizado que ahora toca más vender que comprar, porque consideran que así se gestiona mejor el momento actual del mercado. El consejero delegado de Colonial ha explicado que la empresa hará crecer los números a partir de cuatro pilares. Primero, subiendo los alquileres de la cartera que ya tienen. Segundo, con el proyecto Alpha X, que es el plan para transformar espacios de París, Madrid y Barcelona, y que ya ha empezado a dar rendimientos con entregas como el proyecto Madnum.
Tercero, dando vueltas a los activos, es decir, vendiendo unos para comprar otros que den más juego. Y cuarto, siendo muy estrictos a la hora de decidir dónde meten el dinero para crear nuevas oportunidades. Viñolas ha añadido que la empresa tiene un margen de maniobra nuevo porque, si ve una ocasión de generar valor, la coge aunque sea fuera del distrito de negocios central de toda la vida. Y ha recordado que han abierto la puerta a mercados nuevos porque, según ha dicho, no puedes pensar que el futuro será brillante si solo te mueves arriba y abajo por los Campos Elíseos comprando y vendiendo en la misma calle. Hay que tener capacidad para hacer movimientos en diferentes lugares.
El papel de los activos vendidos
Sobre dónde deben estar los edificios, Juan Manuel Ortega ha explicado que los que han vendido hasta ahora no tenían las condiciones que pide la empresa, especialmente en lo que se refiere a estar bien situados dentro de las ciudades. El director de inversiones ha añadido que la cartera actual está entregando aquello que se marcaron en el plan de negocio, cosa que da tranquilidad. Carmina Ganyet ha repetido que Colonial quiere continuar con una política financiera prudente, sin arriesgar. Esto se traduce en mantener buenas notas de las agencias de rating (BBB+ por S&P y Baa1 por Moody’s), no pasarse con la deuda, tener siempre caja a mano e ir por delante a la hora de financiarse. Dicho en crudo: quieren que los límites de apalancamiento estén controlados, que la liquidez sea sólida y que no les coja a contrapié.
Los objetivos concretos que se han marcado son que el apalancamiento medido no supere el 45%, que la deuda total del grupo no pase del 40% y que el ranking que hace S&P se mantenga entre el 35 y el 45%. Además, no meten el dinero en cualquier lugar: solo invierten si esperan sacar un rendimiento de entre el 7% y el 8,5% en proyectos de tipo Core+, y de entre el 9% y el 10% en oportunidades de más riesgo pero más beneficio. Ganyet también ha explicado que quieren reducir la ratio de deuda neta respecto al beneficio antes de intereses, impuestos y amortizaciones. Ahora mismo está en quince veces, y quieren bajar hasta dejarla entre diez y doce veces. Esto, según ha dicho, se conseguirá a medida que avance el proyecto Alpha X.
Sobre la confianza que tiene el mercado en la empresa, la directora ha destacado que los bonos de Colonial están en la horquilla más baja de tipos de interés, y ha dado una explicación muy sencilla: porque la gente que compra bonos ve que la empresa tiene credibilidad en su estrategia, que lo que entra de caja se ve claro, que esta caja es de calidad y que Colonial tiene visibilidad en el mercado de bonos. No hay misterio. Finalmente, sobre la posibilidad de recomprar acciones, Carmina Ganyet no ha cerrado la puerta, pero ha puesto una condición clara: solo lo harán si no encuentran inversiones que den suficiente retorno. Es decir, que primero mirarán de poner el dinero a trabajar en proyectos que rindan, y si no los hay, entonces pensarán en recomprar títulos. Con esto la empresa aclara que quiere sacar el máximo provecho a cada euro, y que la recompra es un recurso, no la primera opción.