El fabricante de productos de higiene íntima femenina y ecológica, Cohitech (Cotton High Tech) tiene previsto unificar todos sus productos bajo la nueva marca Cottonlock, que responde a la última innovación tecnológica de la compañía: el uso de un velo de seguridad de algodón orgánico para envolver el núcleo absorbente de un tampón o la superficie superior de una compresa. Esto asegura la protección de la microbiota, ya que se evita que con el uso de los productos se queden residuos de fibras dentro del cuerpo; ayuda a preservar el equilibrio natural y el ecosistema de la zona íntima femenina.
Para hacer esta transición a una única marca, el grupo de Balsareny, que fundó y dirige Ramon Vendrell, se toma el 2026 como un año de conversión, en el cual también ultima la puesta en marcha de la nueva fábrica de Navàs. Este año el volumen de inversión será de unos 3,5 millones de euros, dos de los cuales irán íntegramente al nuevo centro de producción que tiene un presupuesto inicial de 6 millones de euros. Una vez terminado triplicará la capacidad de producción.
De momento, en 2026 acabarán saliendo al mercado 400 millones de artículos de higiene íntima: compresas, protectores diarios, tampones y otros productos relacionados, fabricados 100% con algodón natural puro o algodón orgánico certificado. Este año, el grupo prevé crecer un 11%, hasta los 16 millones de euros de facturación. Será a partir de 2027 cuando, con la marca consolidada, se reforzará la I+D en productos y el desarrollo de maquinaria propia "para tener el know-how controlado; queremos liderar el nuevo paradigma de los productos menstruales y de higiene íntima femenina que no deben ser únicamente artículos absorbentes y deben convertirse en productos para la prevención de la salud femenina", defiende Vendrell.
El empresario menciona avances como el aplicador de tampones reutilizables, que alinea la marca con productos de cuidado menstrual sostenibles e innovadores; o el sistema DryWings, una tecnología patentada que evita las fugas y maximiza la absorción, lo cual garantiza una experiencia segura y de confianza durante su ciclo menstrual. La utilización de productos naturales facilita que todos los artículos sean biodegradables.
Asimismo, entre las últimas innovaciones, Cohitech incluye una gran variedad de productos que se adaptan a las necesidades actuales del mercado, con más productos reutilizables como la copa menstrual, las bragas menstruales, el bañador y bikini menstrual y también la nueva gama de ropa interior reutilizable para las pequeñas pérdidas de orina.
A escala social, la marca fomenta la educación femenina y colabora en campañas como el movimiento Menstrual Point.
Los estándares farmacéuticos, la puerta de entrada a nuevos mercados regulados
"Este es nuestro valor añadido y nuestra aportación al bienestar y la salud femenina", explica Vendrell. La firma usa el algodón desde su fundación en 2006 con una instalación en la antigua colonia textil de 1872, la Rabeia. "Es nuestra razón de ser", defiende Vendrell, que trabajó durante años en la industria farmacéutica, en contacto con dermatólogos y ginecólogos, "y me di cuenta de multitud de problemas que provenían del uso de tejidos sintéticos en los artículos de higiene íntima". Por eso se lanzó a la aventura de crear Cotton High Tech, con la marca Farmaconfort, porque se dirigió al canal farmacia.
Actualmente, todos los productos han sido dermatológicamente probados por laboratorios independientes y verificados como hipoalergénicos y no irritantes, y se venden tanto en la farmacia como en la gran distribución. "Siempre hemos trabajado con los estándares de la industria farmacéutica" y en la fábrica de Navàs estará certificada por la FDA americana y dispondrá de una sala blanca para seguir avanzando en nuevas tecnologías. Cottonlock es un ejemplo. En total, el grupo dispone de tres patentes mundiales y 12 certificaciones de ámbito internacional que avalan su calidad: ISO900, ISO13485/MDSAP para productos sanitarios, GOTS/ICEA, VEGAN, ALLERGY CERTIFIED, entre otras.
Masa crítica e internacionalización
Actualmente, Cohitech está presente en 48 países, con 7 marcas propias y 80 marcas para terceros —muchas de las cadenas de farmacias y del gran consumo dentro y fuera de España—. Vendrell tiene, sin embargo, la vista puesta en aquellos mercados donde el uso de materiales naturales está regulado, como Estados Unidos. Se queja y denuncia que en la Unión Europea no exista este tipo de norma. "Aquí se puede fabricar con materias primas sintéticas y no se tiene en cuenta la gran cantidad de enfermedades y problemas dermatológicos graves que esto puede generar a las mujeres", remarca el empresario. Considera probado que personas con diagnósticos graves, solo con el uso de Cottonlock durante dos meses, en un 80% de los casos las irritaciones desaparecen.
El proyecto de Navàs prevé sumar a la plantilla actual, formada por 120 personas, pero no tanto en volumen, como en personal cualificado. "Trabajamos para configurar una nueva estructura de empresa para dar un salto importante como empresa, y que nos permita asumir más volumen de mercado allí donde estamos presentes, con lo cual nos planteamos abrir filiales en el exterior y entrar en nuevos mercados.
