Caprabo ha cerrado el ejercicio de 2025 con una facturación de 822 millones de euros, lo que supone un incremento del 3% respecto al año anterior. La compañía ha informado de que el año pasado abrió dieciséis nuevas tiendas, que sumaron más de 5.000 metros cuadrados de superficie comercial, y que el ritmo de aperturas se ha mantenido durante el primer semestre de 2026, cuando ha inaugurado ocho nuevos supermercados. Estas aperturas, distribuidas entre Barcelona ciudad, Rubí, Sant Esteve Sesrovires, Sant Boi de Llobregat, Ripollet y Creixell, han permitido a la cadena incorporar cerca de 2.000 metros cuadrados de superficie comercial adicional y crear una cuarentena de puestos de trabajo. La compañía ha destacado que el plan de expansión está siguiendo un ritmo superior al previsto inicialmente, lo que le permite ganar terreno en un sector donde la competencia es cada vez más intensa.
El crecimiento de las ventas, impulsado tanto por las nuevas aperturas como por la mejora del rendimiento de las tiendas existentes, refleja la consolidación de la estrategia de Caprabo centrada en el modelo de proximidad y en la calidad de los productos frescos. La compañía considera que su posicionamiento en el mercado catalán le permite competir en un entorno donde las grandes superficies y las plataformas de comercio electrónico han ganado peso en los últimos años. Esta semana, Caprabo ha abierto dos tiendas de 200 metros cuadrados cada una, con cinco empleados por establecimiento. Una de ellas se encuentra en Ripollet y la otra en el barrio de la Vila Olímpica de Barcelona.
Con estas inauguraciones, la compañía refuerza su presencia en barrios y municipios donde hasta ahora no tenía tiendas propias, con un formato de proximidad que se adapta a las características de cada zona. La cadena apuesta por supermercados de dimensiones contenidas, pensados para cubrir las necesidades cotidianas de los clientes en su entorno más inmediato. Este modelo responde a la tendencia de consumo que prioriza la compra de proximidad y la reducción de desplazamientos. Los establecimientos de Ripollet y la Vila Olímpica se añaden a los que la compañía ha abierto en los últimos meses en municipios como Rubí, Sant Boi de Llobregat y Sant Esteve Sesrovires. En todos estos casos, Caprabo ha optado por ubicaciones céntricas, de fácil acceso y con buena visibilidad, para captar clientes residentes y de paso. La compañía ha destacado que la selección de los emplazamientos es clave para el éxito del modelo de tienda de proximidad.
El plan de expansión de Caprabo en los últimos ejercicios ha supuesto, de media, la apertura de una quincena de supermercados cada año. La compañía combina tiendas franquiciadas y establecimientos de gestión propia, siempre dentro del mercado catalán, que considera su territorio estratégico. Esta combinación le permite crecer con una inversión controlada y aprovechar el conocimiento del territorio para cada apertura. El objetivo es consolidar el desarrollo del plan estratégico 2024-2026 y reforzar la capacidad de la empresa para ofrecer un modelo de supermercado de proximidad que combina calidad, servicio y capacidad de ahorro para los clientes. La compañía trabaja para atender las nuevas necesidades de los consumidores en un mercado que evoluciona rápidamente y donde la conveniencia es un factor cada vez más decisivo.
Un modelo de proximidad en crecimiento
El modelo de Caprabo se centra en un supermercado de dimensiones reducidas, pensado para los clientes que valoran la comodidad de comprar cerca de casa. La compañía hace hincapié en la calidad de los productos, especialmente los frescos, y en un servicio personalizado que busca fidelizar a los clientes en un entorno de gran competencia. La confianza en los productos de proximidad y el trato cercano son los ejes de su posicionamiento. Las aperturas del último año y medio han permitido a Caprabo llegar a barrios donde no tenía presencia y reforzar su posición en poblaciones donde ya operaba. La cadena considera que esta estrategia de proximidad es clave para mantener el crecimiento en un sector donde las grandes superficies y el comercio electrónico han ganado peso, pero donde el supermercado de barrio sigue siendo la opción preferida para la compra diaria de productos de alimentación y limpieza.
La compañía también ha incorporado mejoras en su oferta de productos frescos y de temporada, y ha reforzado sus alianzas con productores locales para garantizar el suministro y la calidad. Estas decisiones, junto con la política de precios competitivos y las promociones dirigidas, han contribuido al incremento de las ventas y a la consolidación de la base de clientes. En 2025, Caprabo superó la previsión de aperturas y cerró el ejercicio con dieciséis nuevos supermercados, incorporando más de cinco mil metros cuadrados de superficie comercial y generando más de un centenar de puestos de trabajo. Este crecimiento consolida el desarrollo del plan estratégico 2024-2026 y refuerza la capacidad de la compañía para ofrecer un modelo de supermercado de proximidad que combina calidad, servicio y capacidad de ahorro para los clientes. La empresa sigue trabajando para atender las nuevas necesidades de los consumidores en un mercado que evoluciona rápidamente y donde la conveniencia es un factor cada vez más decisivo.