CaixaBank ha completado la puesta en marcha de la nueva versión de su aplicación para empresas, un canal que ya se encuentra disponible para la totalidad de los clientes de este segmento. Según ha explicado la entidad bancaria, el cambio no consiste en una simple actualización estética, sino en una transformación profunda del móvil como herramienta de trabajo, con la voluntad de que las gestiones del día a día se resuelvan de manera más rápida, sencilla y autónoma. La idea de fondo es que el empresario o el gestor pueda hacer desde el teléfono aquello que antes requería más clics, más tiempo o incluso el recurso a otros canales. Para llegar a este resultado, el equipo responsable ha analizado previamente cuáles son las consultas y las operativas más frecuentes que llevan a cabo los usuarios de CaixaBank Empresas.
Este estudio ha permitido detectar qué momentos de uso aportan más valor a las compañías y, a partir de aquí, reorganizar la experiencia para que se pueda acceder a estas funciones con menos pasos y más comodidad. No se trata, por tanto, de una interfaz diseñada desde el despacho, sino de una herramienta modelada a partir de los hábitos reales de quien la usa cada día. La nueva interfaz se articula alrededor de cinco propósitos que guían todo el rediseño.
El primero es facilitar el acceso a las operativas más utilizadas, de manera que aquello que se hace más a menudo quede al alcance inmediato. El segundo consiste en reducir los pasos necesarios para completar las gestiones cotidianas, porque cada clic de menos es tiempo ganado. El tercero apunta a ofrecer información más clara y relevante desde el primer nivel de navegación, sin que el usuario tenga que recorrer diversas pantallas para encontrar los datos que necesita. El cuarto busca aumentar el control sobre los productos financieros, de manera que la empresa tenga una visión más precisa de su situación. Y el quinto amplía las capacidades de contratación digital, para que se puedan formalizar productos desde el mismo móvil sin tener que recurrir a otras vías.
Los servicios más usados, en primer plano
Una de las consecuencias más visibles de este planteamiento es que la aplicación pone en primer término la información que las empresas consultan con más asiduidad. Así, el acceso a cuentas, tarjetas, financiación, recibos y contratación de productos se hace de manera inmediata, sin tener que navegar por diferentes secciones. Entre las principales novedades destaca una pantalla de inicio que muestra los datos más relevantes sin necesidad de moverse por la aplicación, unos accesos rápidos basados en los hábitos reales de uso y unos atajos que permiten ejecutar las operativas más frecuentes con un solo clic. Esta combinación busca que el gestor encuentre aquello que necesita en el momento en que lo necesita, sin perder tiempo en recorridos innecesarios.
Con esta renovación, la entidad reafirma su estrategia de innovación y digitalización, apoyada en tecnología avanzada, análisis de datos y metodologías que sitúan al cliente en el centro de las decisiones. La compañía subraya que la experiencia se ha concebido desde los hábitos reales de uso de las empresas, y no desde supuestos teóricos sobre cómo deberían trabajar. Este enfoque, que combina la potencia tecnológica con la observación del comportamiento cotidiano, es el que ha permitido construir una herramienta que aspira a acompañar el día a día de las compañías en lugar de añadirles una complejidad más.
La culminación de esta implantación llega en un momento en que el móvil se ha consolidado como uno de los canales principales para la gestión financiera de las empresas, especialmente entre los perfiles más pequeños y los autónomos, que necesitan resolver trámites sin desplazarse ni depender de horarios de oficina. Con esta apuesta, CaixaBank quiere que la aplicación deje de ser un simple complemento y se convierta en una herramienta de trabajo plenamente operativa, capaz de cubrir las necesidades más habituales del segmento empresarial con agilidad y autonomía. El reto, a partir de ahora, será comprobar si esta transformación se traduce en un uso más intensivo y en una mayor satisfacción por parte de los clientes, y si el diseño centrado en los hábitos reales consigue efectivamente reducir la fricción que hasta ahora podía frenar a algunos usuarios a la hora de hacer gestiones desde el teléfono.
