Las tarjetas prepago siguen ganando terreno como alternativa para controlar el gasto o hacer compras más seguras. Los particulares las utilizan cada vez más para compras online y viajes; y las empresas para gestionar los gastos de sus trabajadores. Solo en el primer semestre, CaixaBank —que es el banco más grande por activos y clientes— ha facturado más de 1.000 millones en compras realizadas con este tipo de tarjetas, un 10% más que en el mismo periodo de 2025.
El crecimiento se ha producido a través de las 2,8 millones de tarjetas prepago que CaixaBank tiene actualmente en circulación, según los datos publicados por MoneyToPay, compañía participada por CaixaBank y Global Payments. Este crecimiento permite al banco mantener su posición de liderazgo en este segmento, que acumula varios trimestres de crecimiento tanto en número de tarjetas como en el gasto realizado con ellas.
El avance es especialmente significativo en el ámbito empresarial: más de la mitad del volumen de operaciones con tarjetas prepago realizadas por empresas en España se canaliza a través de tarjetas de CaixaBank, asegura el banco. Aunque el crecimiento no se limita al negocio corporativo. La facturación de las tarjetas prepago destinadas a empresas aumentó casi un 17% durante los seis primeros meses del año.
Una parte importante de este avance procede de las soluciones destinadas a gestionar gastos profesionales, como dietas, desplazamientos y otros pagos vinculados a la actividad de las compañías; Entre los particulares, el volumen también creció, en este caso cerca de un 10%. Las tarjetas vinculadas a viajes y las soluciones dirigidas a menores, comercializadas a través de Imagin, se encuentran entre las que presentan una mayor evolución.
La expansión de los pagos móviles está contribuyendo a esta tendencia. La posibilidad de utilizar las tarjetas desde el teléfono facilita su incorporación a los pagos cotidianos y amplía sus posibilidades de uso, tanto para consumidores como para empresas.
El atractivo del prepago reside, en buena medida, en su sencillez: el usuario solo puede gastar el dinero que ha cargado previamente en la tarjeta. Esta característica resulta especialmente útil para quienes quieren tener un mayor control sobre sus compras por internet, para viajeros que buscan soluciones específicas durante sus desplazamientos al extranjero o para jóvenes que empiezan a utilizar medios de pago.
En este último ámbito, CaixaBank también ha ampliado su oferta con productos como MoneyToTravel, orientado a viajeros y con condiciones específicas para su utilización durante los desplazamientos, recuerda en un comunicado.
Las tarjetas prepago ganan peso en empresas y AP
Las tarjetas prepago han dejado de estar asociadas únicamente al consumidor particular. CaixaBank ha incorporado recientemente un servicio de pagos virtuales entre empresas, basado en la tecnología de Mastercard, que permite gestionar pagos a proveedores mediante tarjetas virtuales. Las compañías pueden generar las tarjetas que necesiten y establecer ciclos de facturación adaptados a su operativa, lo que facilita la gestión del flujo de caja.
Más allá de los pagos a proveedores, estas herramientas también pueden utilizarse para programas de fidelización, incentivos a empleados o clientes y gestión de gastos de viaje. No obstante, el uso de las tarjetas prepago también se está extendiendo a las Administraciones Públicas, que pueden recurrir a ellas para canalizar determinadas ayudas sociales.
Otro de los desarrollos recientes de MoneyToPay es una solución de tipo Escrow creada junto con Comercia Global Payments para marketplaces y plataformas digitales. El sistema permite centralizar los cobros, mantener los fondos bajo custodia y repartir posteriormente el dinero entre los distintos participantes de una operación. La liberación de los fondos se produce cuando se cumplen las condiciones previamente establecidas, lo que aporta trazabilidad y control sobre todo el proceso.
