"Tenemos muchos deberes que hacer". Así ha arrancado la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, su intervención en la apertura de la conferencia internacional que organiza anualmente la entidad. El encuentro reúne este martes a representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco de España y la Comisión Europea, entre otros, para abordar los principales retos económicos y financieros.
Botín se ha centrado en los retos de Europa "porque somos un banco europeo y Europa representa el 12% del PIB mundial", pero también porque el 60% del ralentecimiento se debe a que Europa está creciendo menos. Y en este sentido, la banquera ha advertido que Europa debe evitar que el bajo crecimiento se convierta en un problema permanente. Y a su juicio, una mayor inversión en defensa, energía, vivienda e inteligencia artificial (IA) resulta fundamental para impulsar la economía europea, reforzar su competitividad y garantizar su resiliencia.
La presidenta de Santander ha defendido que este esfuerzo no puede recaer únicamente en el sector privado ni en los gobiernos. Ambos deben trabajar juntos para movilizar los recursos necesarios y afrontar las necesidades de inversión del continente. Entre las prioridades que ha destacado figura, en primer lugar, la inversión en centros de datos e inteligencia artificial, que ha definido como "la infraestructura del futuro, o mejor dicho, del presente".
También ha reclamado más financiación para las redes eléctricas y el sector energético, ante la falta de inversión que arrastran muchas infraestructuras europeas. La defensa es otra de las áreas que ha situado entre las prioridades. Botín ha recordado que Europa ha dado durante años por garantizada su seguridad, una situación que ya no puede mantenerse.
"La vivienda es un problema social en toda Europa"
La cuarta prioridad es la vivienda. La ejecutiva del Ibex-35 ha señalado que se trata de un problema social en toda Europa y ha insistido en que la solución pasa por aumentar la oferta, no por estimular la demanda. Y en este contexto, la presidenta del Santander ha puesto el foco en el papel de los bancos para financiar las necesidades de inversión de Europa.
Botín ha recordado que las entidades de la zona euro conceden el 75% de los préstamos a empresas y pymes y el 90% de la financiación de los hogares, principalmente a través de hipotecas. Y considera que la capacidad de los gobiernos para seguir impulsando la inversión con recursos públicos es limitada. Por eso, considera necesario movilizar el ahorro privado europeo. Los hogares del continente acumulan un patrimonio financiero neto de unos 13 billones de euros, una parte importante del cual se invierte fuera de Europa, especialmente en Estados Unidos.
Botín ha defendido que una mayor movilización de esos recursos permitiría financiar proyectos estratégicos dentro del continente. "Los bancos no son toda la respuesta, pero no puede haber una solución sin los bancos", ha afirmado. Al respecto ha citado un estudio de la Federación Bancaria Europea que calcula que las entidades podrían disponer de 273.000 millones de euros de capital adicional para destinar a financiación. Según ha explicado, esa cantidad permitiría financiar 16 millones de hipotecas adicionales o conceder 150.000 euros a cada pequeña y mediana empresa europea.
Botín pide una regulación más sencilla en Europa
Para aprovechar esa capacidad, Botín ha reclamado —como suele hacer— una revisión de las normas que afectan al sector financiero. No ha pedido desregular la banca, sino avanzar hacia un marco más sencillo y adaptado a las necesidades actuales, sin reducir los niveles de seguridad.
También ha defendido que los supervisores tengan en cuenta el crecimiento y la competitividad, además de la estabilidad financiera, a la hora de tomar decisiones. Una petición que debería extenderse a otros sectores, como la energía, la industria farmacéutica, la defensa y la vivienda, según la presidenta del Santander.