Bad Bunny ha querido tener un detalle con la plantilla de las oficinas centrales de Zara. El cantante puertorriqueño, que eligió al gigante textil gallego para el atuendo de la Super Bowl este domingo, ha regalado a cada trabajador una camiseta similar a la que lució en la actuación, acompañada de una nota donde agradece el tiempo y las ganas que emplearon en este proyecto.
Al llegar este lunes a sus puestos en Sabón (Arteixo, A Coruña), los trabajadores de Zara, del grupo Inditex, se han encontrado con una tarjeta de Bad Bunny donde decía: "Gracias por el tiempo, el talento y el corazón que pusieron. Gracias por hacerlo real. Este show también fue de ustedes. Espero que lo disfruten. ¡Nos vemos pronto! Benito".
Benito Antonio Martínez Ocasio, popularmente conocido como Bad Bunny, cierra este mensaje con la fecha de la Super Bowl, que se celebró este domingo día 8 de febrero, y una camiseta con el dorsal 64 que lució durante la actuación.
El conjunto del cantante se compuso de dos piezas monocromáticas de camisa con cuello y corbata, al estilo de jugador de fútbol americano, junto con pantalones y zapatillas Adidas. El resto del atuendo del cantante estuvo formado por un reloj de la marca Royal Oak de Audemars Piguet, fabricado con una caja de oro amarillo de 18 quilates y una esfera de malaquita, explicó la revista Vogue.
El puertorriqueño lideró este domingo el espectáculo de medio tiempo en un Super Bowl histórico, al ser el primer artista con un repertorio musical íntegramente en español. La actuación, que estuvo repleta de símbolos de Puerto Rico natal, contó con varios artistas como Cardi B, la colombiana Karol G, el chileno Pedro Pascal, Jessica Alba, Young Miko, David Grutman, y la actuación sorpresa de Lady Gaga y Ricky Martin, quienes fueron sus únicos acompañantes vocales en los minutos de espectáculo.
En la actuación se reivindicó el alma latina de América y se enviaron mensajes de gran repercusión incluso a través de su vestimenta. Se estima que 135.4 millones de personas vieron la actuación de medio tiempo, un nuevo récord, con el que se supera en un millón de espectadores al del rapero Kendrick Lamar el año pasado.
La edición número 60 habría tenido un impacto económico de aproximadamente 1.400 millones de dólares, aunque no hay cifras definitivas.