Almirall ha cerrado el primer trimestre del año con un beneficio neto de 15,3 millones de euros, cifra que representa un descenso del 29,2% respecto de los 21,6 millones obtenidos en el mismo periodo del ejercicio anterior. Esta caída del resultado neto contrasta con la evolución positiva de la facturación, ya que la multinacional farmacéutica incrementó sus ventas un 2,2% hasta alcanzar los 292,4 millones de euros. Los datos han sido hechos públicos este lunes mediante un documento remitido a la Comissió Nacional del Mercat de Valors, donde la compañía ha detallado los principales indicadores financieros del periodo comprendido entre los meses de enero y marzo.

El análisis por áreas geográficas revela un comportamiento notablemente desigual de las ventas de Almirall en los diferentes mercados donde opera. En Europa, la farmacéutica consiguió incrementar su facturación un 3% durante los tres primeros meses del año, hasta situar los ingresos en 267,7 millones de euros. Este dinamismo del mercado europeo contrasta, sin embargo, con la evolución registrada en Estados Unidos, donde las ventas sufrieron una contracción del 29,1% en términos interanuales. El negocio norteamericano de Almirall generó ingresos por valor de 9,5 millones de euros en el primer trimestre, una cifra claramente inferior a los 13,4 millones obtenidos en el mismo periodo del año pasado.

El ebitda se contrae un 4,8% mientras la deuda se mantiene estable

El resultado bruto de explotación de la compañía también ha registrado un comportamiento negativo en los primeros meses del año. Este indicador, que mide el beneficio generado por la actividad operativa antes de amortizaciones y gastos financieros, cayó un 4,8% durante el primer trimestre hasta situarse en 67,5 millones de euros. En cuanto al endeudamiento financiero, la compañía ha informado de que se mantiene "en línea" respecto a periodos anteriores, sin ofrecer, sin embargo, una cifra concreta en el comunicado remitido al regulador bursátil.

A pesar de la contracción de los resultados trimestrales, el presidente y consejero delegado de la compañía, Carlos Gallardo, avanzó durante la celebración de la junta general de accionistas, celebrada este viernes en Barcelona, que Almirall finalizará 2026 con seis investigaciones en fase temprana de desarrollo clínico. Gallardo ha calificado esta cifra como un "récord" en el conjunto de programas de la compañía en esta etapa tan sensible del proceso de innovación farmacéutica. El directivo ha vinculado estos avances a la inversión sostenida en investigación y desarrollo, que en el año 2025 alcanzó los 138,1 millones de euros, una cifra que representa el 12% de las ventas totales de la compañía.

La dermatología médica, eje central de la estrategia de innovación

Gallardo ha detallado que estos recursos se han destinado fundamentalmente a los estudios de nuevos tratamientos en dermatología médica, la actividad central de la farmacéutica con alcance europeo. Entre los proyectos más avanzados, el máximo directivo ha citado las investigaciones para un anticuerpo monoclonal destinado a tratar la hidradenitis supurativa, una enfermedad inflamatoria crónica de la piel. Asimismo, ha mencionado los trabajos alrededor de una muteína en forma de proteína para tratar la alopecia y la dermatitis atópica, dos patologías dermatológicas con importantes necesidades médicas no cubiertas.

A finales de 2026, según resalta Gallardo, la compañía tendrá "un récord de programas en fase temprana de desarrollo clínico". En los últimos meses, Almirall ha obtenido dos aprobaciones regulatorias de relevancia en mercados estratégicos. Por un lado, el efinaconazol ha recibido el visto bueno en Alemania para el tratamiento de las infecciones fúngicas de las uñas, una patología frecuente que puede afectar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Por otro lado, la sareciclina ha sido aprobada en China para el tratamiento del acné, uno de los problemas dermatológicos más prevalentes a escala mundial. Estas autorizaciones de comercialización representan nuevos impulsos para la línea de negocio de la compañía en unos mercados donde la farmacéutica busca consolidar su presencia.