ACS, a través de su filial australiana CIMIC, se ha adjudicado un conjunto de trabajos energéticos que forman parte del proyecto Clean Energy Link-East de la compañía estatal Western Power. El importe de la adjudicación se acerca a los 300 millones de euros. Western Power es la empresa encargada de construir, mantener y operar la red de transmisión y distribución de electricidad en las zonas sur y oeste del estado de Australia Occidental. Los tres paquetes de trabajo adjudicados a CIMIC contribuirán a la expansión de la red de transmisión de energía limpia, según ha indicado la compañía en un comunicado. Esta adjudicación refuerza la presencia de ACS en Australia, un mercado donde el grupo español opera desde hace años a través de CIMIC y donde ha ido acumulando experiencia en proyectos de infraestructura energética, transporte y obras públicas. El país australiano se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos internacionales para el grupo, gracias a su estabilidad económica y a su plan de inversiones en infraestructuras.
El proyecto CEL-East representa una inversión significativa en el futuro energético de Australia Occidental. Su objetivo es ampliar la red de transmisión al este de Collie para conectar nuevas fuentes de energía renovable, reforzar la fiabilidad de la red y apoyar la transición hacia cero emisiones netas para 2050. La acción de CIMIC se enmarca en una estrategia más amplia del gobierno de Australia Occidental para transformar su sistema eléctrico y reducir la dependencia de los combustibles fósiles. La región de Collie, históricamente vinculada a la extracción de carbón, se encuentra en pleno proceso de reconversión hacia un modelo energético basado en las renovables, y las nuevas infraestructuras de transmisión son una pieza clave de esta transición.
El alcance de los trabajos
El alcance de los trabajos, que desarrollará CIMIC a través de su filial UGL, incluye la ampliación de la terminal de 330 kV de Shotts, obras preparatorias alrededor de la terminal de Muja y la construcción de nuevas líneas de transmisión de alta capacidad de 330 kV entre las terminales de Muja, Shotts y Cordering. Esto supondrá la incorporación de cuatro nuevos circuitos destinados a aumentar la capacidad de la red y atender la futura demanda energética. Estas obras forman parte de un esfuerzo más amplio para modernizar la infraestructura eléctrica de la región y prepararla para un modelo energético en el que las fuentes renovables tendrán un peso creciente. La construcción de nuevas líneas de transmisión es una tarea compleja que requiere coordinación con las autoridades locales, los propietarios de los terrenos por donde pasan las líneas y los operadores de la red eléctrica. Además, hay que garantizar que las obras cumplan los estándares de seguridad y de calidad exigidos para este tipo de infraestructuras críticas.
Según ha señalado el consejero delegado de CIMIC, Jason Spears, a medida que Australia acelera su transición hacia un futuro con menores emisiones de carbono, la necesidad de infraestructuras de transmisión a gran escala "es más apremiante que nunca". Esta declaración refleja el contexto en que se enmarca el proyecto: el país australiano está llevando a cabo una transformación profunda de su sistema energético, con el objetivo de reducir la dependencia de los combustibles fósiles y aumentar la cuota de las energías renovables.
Las infraestructuras de transmisión son un elemento clave de esta transición, porque permiten transportar la electricidad generada en parques eólicos y solares hasta los centros de consumo. Se prevé que las obras, situadas al sur de Perth, comiencen en octubre de 2026. Este calendario da margen para la planificación y la ejecución de los trabajos preparatorios y para la coordinación con las autoridades y los demás actores implicados en el proyecto. La fecha de inicio también permite anticipar que los ingresos asociados al contrato se empezarán a registrar a partir del ejercicio siguiente, lo que da visibilidad a las finanzas del grupo en los próximos años.