El Passeig de Gràcia se consolida como el eje comercial más exclusivo de Barcelona, con rentas superiores a los 340 €/m² al mes, con lo que amplía la brecha respecto a Portal de l’Àngel, Pelai, Rambla Catalunya o la Diagonal.
El mapa comercial de Barcelona sigue mostrando importantes diferencias entre distritos y sus principales ejes prime. La diferencia entre abrir un establecimiento en Passeig de Gràcia o hacerlo en algunos de los ejes comerciales con menor presión del mercado puede superar el 300%, según los datos del último análisis elaborado por la consultora Laborde Marcet en colaboración con Grupo ST sobre el mercado retail de Barcelona.
Según este estudio, Passeig de Gràcia se consolida como el eje comercial más exclusivo de Barcelona, con rentas medias superiores a los 340 €/m² al mes, seguido por Portal de l'Àngel (290 €/m²). A bastante distancia aparecen Pelai (120 €/m²), Rambla de Catalunya (100 €/m²), Portaferrissa (90 €/m²) y Avenida Diagonal (85 €/m²). O sea, instalarse en Passeig de Gràcia supone pagar unos 260 euros más por metro cuadrado al mes que hacerlo en la Avenida Diagonal, lo que equivale a un precio más de cuatro veces superior.
En un comunicado, Laborde Marcet subraya que estas diferencias reflejan la enorme concentración de demanda que existe en los ejes prime de la ciudad, donde la disponibilidad de locales continúa siendo muy reducida mientras retailers estatales e internacionales compiten por las mejores ubicaciones.
Los ejes prime compiten “por ofrecer visibilidad, posicionamiento de marca y capacidad de generar experiencia. Las grandes firmas buscan ubicaciones que refuercen su posicionamiento y eso explica que las calles más exclusivas mantengan rentas muy superiores al resto del mercado", indica Clara Matías, directora of retail & high street de Laborde Marcet.
El informe también constata que Eixample y Ciutat Vella continúan concentrando la mayor parte de la actividad retail premium de Barcelona, impulsados por la elevada afluencia de residentes y turistas, la presencia de las principales marcas internacionales y una oferta muy limitada de locales disponibles.
Por detrás aparecen otros mercados con un posicionamiento cada vez más definido. Este estudio apunta que Gràcia consolida su identidad como “referente del comercio independiente y de proximidad”; Sarrià-Sant Gervasi mantiene un “perfil orientado al consumo premium de barrio”; Les Corts refuerza su atractivo gracias a sus ejes y centros comerciales, mientras que Sant Martí continúa ganando protagonismo impulsado por el crecimiento del distrito tecnológico 22@ y la llegada de nuevos operadores vinculados a oficinas, restauración y servicios.
Clara Matías destaca que Barcelona está evolucionando hacia un modelo donde cada distrito desarrolla una propuesta comercial muy diferenciada: “Mientras los ejes prime siguen siendo el escaparate de las grandes marcas internacionales, otros barrios están consolidando una identidad propia basada en comercio especializado, restauración o servicios adaptados a la nueva realidad urbana".
El estudio destaca que la escasez de producto disponible continúa siendo el principal factor que sostiene los elevados niveles de renta en los principales ejes comerciales de Barcelona. A ello se suma un cambio en la estrategia de los operadores, que cada vez priorizan más la calidad de la ubicación frente al número de tiendas. Además, el mercado también está evolucionando hacia un retail más experiencial, donde las tiendas físicas funcionan como espacios de marca integrados con la venta online, mientras aumentan los contratos más flexibles para adaptarse a nuevos modelos de consumo y ocupación.
