Los profesionales extranjeros que trabajan en Barcelona, también conocidos por expats o talento internacional, se declaran satisfechos con estar aquí –así lo indican el 86,5% de los encuestados–, pero señalan la falta de vivienda asequible, el coste de la vida y la burocracia como los tres principales frenos a la competitividad futura de la ciudad.
Curiosamente, estos profesionales que han elegido Barcelona para trabajar y vivir la perciben como una “ciudad turística”: un 62,5% la define así, mientras que la proporción que la considera una ciudad innovadora (7,2%) o sostenible (2%) se mantiene baja. Estas son algunas de las conclusiones de la última edición del International Talent Monitor (ITM), impulsado por el lobby empresarial Barcelona Global, que se ha elaborado a partir de una encuesta a 800 profesionales de 27 nacionalidades, más de la mitad mujeres.
El ITM confirma la elevada satisfacción entre los internacionales (8 de cada 10) por la ciudad de Barcelona y el hecho de que la recomendarían a otros profesionales. Sin embargo, alertan que la competitividad futura de Barcelona depende de afrontar con urgencia tres grandes retos estructurales: el acceso a la vivienda, el coste de la vida y la complejidad administrativa, factores que, a su parecer, penalizan la percepción de la ciudad y su capacidad para atraer y retener talento internacional.
La oferta de vivienda se consolida como el punto más débil del ecosistema de atracción de talento y registra la valoración más baja del estudio (2,2 sobre 7), seguida del coste de la vida, con solo un 20% de satisfechos. A esto se añaden la fiscalidad y los procesos administrativos.
En el ámbito laboral y empresarial, los resultados muestran una ciudad con buenas condiciones de trabajo y apoyo por parte de las empresas, pero con dos obstáculos: la competitividad salarial y la fiscalidad. El 82% afirma que los salarios no son competitivos; y la satisfacción con los impuestos se mantiene en niveles muy bajos, un indicador que el ITM señala como un factor de pérdida de atractivo frente a otros mercados europeos.
El informe destaca que el atractivo de Barcelona se fundamenta en fortalezas con una tendencia al alza, como su conectividad (95,6% de valoraciones positivas), el ambiente cosmopolita (94,5%) y el transporte dentro de la ciudad (88,8%), así como el acceso a la cultura (88,3%) y al deporte (83,5%).
En el caso del transporte, el informe alerta de un “desajuste” entre la buena conectividad urbana y las conexiones fuera del área metropolitana. En términos de vida cotidiana, el ITM también apunta la seguridad, la limpieza y la calidad del aire como ámbitos que continúan pesando en la experiencia urbana.
Según los datos de esta encuesta, el 63% del talento que llega a Barcelona ha vivido y trabajado antes en otra ciudad por motivos profesionales, y esta experiencia es aún más elevada en franjas de edad medias e ingresos más altos.