CaixaBank ha puesto a la venta la antigua sede de ICV en Barcelona por 1,75 millones de euros, tras el cierre definitivo del concurso de acreedores del partido. Se trata de un espacio de 1.140 metros cuadrados en planta baja formado por dos fincas registrales, situado en el pasaje del Reloj de la capital catalana.
En 2019, el partido de izquierdas entró en concurso de acreedores con unas deudas de 9,2 millones de euros, buena parte de los cuales correspondía a la operación de compra del edificio y su reforma, por unos 7,5 millones de euros. La situación económica y la política abocaron a ICV a su disolución. Así, en 2019, ICV dejó de existir como organización activa, diluyéndose mayoritariamente dentro de nuevas confluencias de izquierdas, principalmente Catalunya en Comú.
CaixaBank ha hecho una oferta del inmueble en su portal Building Center, para ponerlo a la venta, pero también lo pone para alquilar con una renta mensual de 10.730 euros, según ha avanzado este miércoles el diario ARA.
Otros casos
Las sedes de otros partidos como Unió (UDC) también siguieron el mismo camino que la de ICV. En el caso de Unió, en 2016, la deuda de 19 millones y un concurso de acreedores también pusieron sus sedes en venta. La sede estaba en la calle Nàpols, de la capital catalana, con una superficie de unos 2.700 metros cuadrados.
Los casos de la antigua sede de Convergència (CDC) de la calle Còrsega de Barcelona que se vendió a una filial del fondo hongkonés Platinum Estates para transformarla en viviendas de lujo. La sede central de la calle Còrsega era el aval que el partido depositó como fianza ante el juzgado de instrucción número 30 de Barcelona para afrontar una posible responsabilidad en el caso Palau.
También el edificio de la calle Nicaragua que acogió el histórico cuartel general del PSC se transformó en un edificio de pisos residenciales, en 2016, por unos 10 millones de euros. En aquel momento, el partido arrastraba una deuda de unos 12 millones de euros.