La industria catalana afronta una encrucijada decisiva. En un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica, las tensiones comerciales globales y una revolución tecnológica que avanza a una velocidad sin precedentes, la robotización y la inteligencia artificial aparecen cada vez más como una necesidad estratégica y no solo como una opción. Este fue el mensaje transversal de la jornada 'Robótica para dar el salto competitivo', organizada este viernes por la Cecot, con el apoyo de Veolia, Laboral Kutxa, Leitat y Empatif, y con El Nacional y ON ECONOMOA como media partners, que reunió a empresarios, expertos y académicos para reflexionar sobre el futuro de la industria.

El presidente de la Cecot, Xavier Panés, abrió la jornada reivindicando la necesidad de disponer de espacios que permitan a las empresas detenerse a pensar para tomar mejores decisiones. "La industria está en un momento clave, por eso estamos aquí", afirmó ante los asistentes. Panés insistió en que el sector industrial sigue siendo un pilar esencial para el país, tanto por su capacidad de generar valor añadido como empleo de calidad y cohesión social. "Sin industria no hay un modelo económico sólido a medio y largo plazo", advirtió. Por ello, defendió la robotización como una herramienta al servicio de la competitividad y de la mejora de los procesos productivos.

El presidente de la patronal recuperó una idea que ya había expresado durante la presentación del Barómetro Industrial de Catalunya: la industria catalana resiste, pero resistir no puede ser el objetivo final. "Tenemos que crecer mejor y mejorar la competitividad", aseguró. También lamentó que Catalunya sufra un problema de rumbo estratégico. "La cuestión es hacia dónde queremos ir", planteó. Según Panés, el futuro industrial no se construirá con más informes, sino con capacidad de acción y reacción. "Necesitamos más industria, mejor industria y una industria más competitiva", concluyó.

El mundo según Marcos Urarte

La ponencia inaugural corrió a cargo del consultor estratégico Marcos Urarte, que dibujó un escenario internacional especialmente complejo. Según Urarte, el mundo vive inmerso en una situación de "policrisis", "permacrisis" y "permacambio", donde los factores de incertidumbre se multiplican. Citó como elementos de riesgo los conflictos de Ucrania e Israel, la situación de Irán, el papel emergente de Venezuela, la disputa sobre Groenlandia y la carrera global por liderar la inteligencia artificial.

Una parte importante de su intervención se centró en el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, a quien atribuyó una estrategia basada en la imprevisibilidad. "Si hasta ahora decíamos antes de Cristo y después de Cristo, ahora nos preguntamos si tendremos que decir antes de Trump o después de Trump", ironizó.

Para Urarte, el objetivo del mandatario estadounidense es pasar a la historia y advirtió que "es mucho más difícil negociar con alguien que quiere pasar a la historia que con alguien que simplemente quiere hacer negocios".

Robotica Cecot Marcos Urarte
Marcos Urarte

A pesar de los riesgos, descartó que una hipotética confrontación entre Estados Unidos y China pueda destruir las relaciones comerciales globales. "El mundo sigue basado en equilibrios del terror. Antes eran las armas nucleares; ahora es el comercio mundial", explicó.

Ante este escenario, lanzó un mensaje directo a los empresarios: la diferencia la marcarán aquellas compañías capaces de convertir la gestión de la incertidumbre en una ventaja competitiva. "Si esperamos tener todas las certezas para tomar decisiones, cuando las tengamos ya habrán cambiado los supuestos", advirtió.

También reclamó una reacción de Europa ante su progresiva pérdida de peso económico. "Somos el 6% de la población mundial y concentramos el 48% del gasto público mundial", recordó. Por ello, considera que el continente necesita tomar decisiones difíciles si no quiere quedar relegado a la irrelevancia.

La revolución tecnológica ya está aquí

Si Urarte describió los riesgos externos, la segunda parte de la jornada se centró en las oportunidades. El profesor de Esade y experto en innovación Xavier Ferràs analizó el impacto de la inteligencia artificial sobre la competitividad empresarial.

Ferràs comparó el momento actual con los inicios de la informática personal en los años ochenta. "La IA está hoy donde estaban los ordenadores hace cuarenta años. Es un gran océano azul para explorar", aseguró. Según explicó, las ganancias de productividad derivadas de la automatización de tareas cognitivas complejas serán extraordinarias. "El ahorro de tiempo será astronómico", pronosticó.

El profesor insistió en que la inteligencia artificial no es una moda pasajera sino una tecnología de propósito general que transformará todos los sectores económicos. De hecho, afirmó que prácticamente no existe ningún científico líder que no trabaje ya intensamente con estas herramientas, que están acelerando descubrimientos en múltiples disciplinas.

Robotica Cecot Xavier Ferras
Xavier Ferràs

Ferràs defendió una visión optimista de la tecnología. "La tecnología es netamente buena", afirmó, y aseguró que lo que se vive es solo el principio de una ola de innovación mucho más profunda: "ChatGPT es solo la punta del iceberg de la revolución que viene".

Ahora bien, también advirtió que Europa llega con retraso a esta carrera. Recordó que Catalunya y España destinan aproximadamente el 1,5% del PIB a investigación y desarrollo, una cifra que considera insuficiente. "Invertimos la mitad de lo que deberíamos invertir", lamentó.

Por eso reclamó convertir la innovación en una auténtica prioridad de país. "Podemos llegar a ser una economía muy grande y muy pobre. No es esto lo que nos interesa", advirtió.

El talento, clave para la transformación

La clausura corrió a cargo de Miquel Àngel Cerdà, que sintetizó algunas de las conclusiones de la jornada. El directivo de Veolia y vicepresidente de Cecot destacó que la industria afronta retos importantes pero también oportunidades de transformación. Entre los factores determinantes para aprovecharlas situó el talento y la formación, que considera imprescindibles para desplegar con éxito los procesos de automatización y digitalización.

También reivindicó el papel de este tipo de encuentros como espacios prácticos para compartir experiencias y soluciones. "Debemos transformar los retos en oportunidades reales", afirmó, antes de reiterar el compromiso de la patronal con el tejido industrial catalán.

Un sector que resiste, pero reclama un paso adelante

Durante la jornada, el economista Oriol Montanyà explicó las conclusiones del Barómetro Industrial de Catalunya de Cecot, presentado la semana pasada. El estudio constata la resistencia del sector a pesar de las tensiones geopolíticas, el aumento de los costes y la incertidumbre económica global. Aunque en dos años se han perdido un millar de empresas industriales, el barómetro identifica como grandes oportunidades el acceso a nuevos mercados, la digitalización, la automatización, la innovación y las alianzas empresariales. El diagnóstico es claro: la industria ha demostrado capacidad de resistencia, pero el reto ahora es crear las condiciones para que pueda ganar dimensión, productividad y competitividad.