En el andén de Cercanías, con el tren que no llega, casi nadie levanta la vista del teléfono. Unos miran cuántos pasos llevan. Otros repasan TikTok por pura inercia. Este mismo aparato lo va apuntando todo, y hay una banca digital que ha decidido que estos datos también pueden decir algo del ahorro.
Esta banca digital es B100, marca comercial de ABANCA que se gestiona desde el móvil. La entidad explica que nació para entender la banca de otra manera, con el bienestar de las personas y del planeta en el centro, y lo resume en un lema: "banca healthy para tu dinero, tu salud y tu planeta". Cada uno de estos tres frentes tiene detrás algo que se puede tocar: dos cuentas de ahorro, la Cuenta Health y la Cuenta Save, y una tarjeta.
| Cuenta | Detalles |
|---|---|
| B100 - Cuenta Save |
|
| B100 - Cuenta Health |
|
Lo que el móvil ya sabe de ti
Según la misma B100, su propuesta combina ahorro, salud y sostenibilidad en una experiencia de banca digital. La salud vive dentro de la Cuenta Health. Funciona con dos retos que activas en la app; desde ese momento, el móvil registra tu actividad física o el tiempo que pasas en las redes y lo compara con el objetivo que te has marcado.
El primero, Move to Save, va de caminar o correr: fijas un mínimo diario de entre 6.000 y 20.000 pasos. El segundo, Off to Save, pone el listón en el lado opuesto: un límite de tiempo diario en Facebook, X, Instagram, TikTok, Snapchat o Bluesky, que puede ir de un cuarto de hora a una hora.
Cada día que cumples, sale de tu Cuenta B100 hacia la Cuenta Health la cantidad que hayas elegido, entre 1 y 30 € por reto. Este dinero ya era tuyo, y lo que hace el reto es moverlo de una cuenta a otra. Alguien que va a pie de Gràcia a su oficina del Eixample, con 3 € asignados a Move to Save y 25 días cumplidos, habrá pasado 75 € a la Cuenta Health al acabar el mes.
B100 lo deja por escrito en su documentación precontractual: el saldo de la Cuenta Health tiene un único origen, estos traspasos automáticos. La cuenta no recibe transferencias, traspasos ni domiciliaciones de ningún otro lado. Lo que se acumula es, literalmente, la suma de los días en que llegaste al objetivo.
Para llegar hasta aquí no es necesario domiciliar la nómina. La Cuenta Health se contrata dentro del Pack B100, junto con la Cuenta B100, la Cuenta Save y una tarjeta de débito, y basta con ser mayor de edad. Ninguna de las cuentas del pack cobra mantenimiento ni administración; B100 solo pone una excepción: que tengas deudas pendientes con ABANCA durante más de 60 días.
Por qué la tarjeta decide el interés
Los retos llenan la Cuenta Health, pero lo que paga se decide en otro lugar. El tipo alto es un 3,15% TAE (3,106% TIN). Para cobrarlo, el mes anterior a cada liquidación deben salir de las tarjetas de B100 un mínimo de 8 compras que sumen 200 € o más. Suman juntas la Pay to Save de débito y la de crédito, la Visa Pay to Save Plus. Las devoluciones no computan, como tampoco los pagos denegados, anulados o fraudulentos.
Cuando el requisito no se cumple, el dinero sigue generando intereses, solo que a un tipo más bajo: el 2,60% TAE (2,570% TIN), el mismo que paga la cuenta a quien no usa la Pay to Save. Los dos tipos se aplican sobre los primeros 50.000 € de saldo.
Si la tarjeta es la que sacas por defecto, las 8 compras se agrupan sin pensarlo, entre la T-usual que recargas en la máquina del metro y el bocadillo de media mañana. Lo que merece vigilancia es el mes atípico, aquel en el que casi todo se paga en efectivo o con otra tarjeta, porque es este mes el que cuenta para la próxima liquidación.
El calendario es mensual. Los primeros días del mes, B100 comprueba si se cumplió el requisito; a partir del día 10 la app muestra qué tipo toca, y el abono llega el primer viernes después del día 12. Si retiras dinero antes de esa fecha, los intereses se pagan hasta el día en que los moviste.
Para ponerle números, B100 usa como referencia 5.000 € que se quedan un año entero en la cuenta. Con el tipo alto salen 155,28 € brutos; con el base, 128,47 €.
Apartar dinero sin retos de por medio
La otra mitad del dinero en B100 es la Cuenta Save, y su lógica es la más clásica: separar el ahorro de la cuenta por donde pasan los gastos del mes. Aquí no hay pasos ni pantallas que vigilar. La cantidad y el momento los eliges tú, con traspasos puntuales o con reglas que se ejecutan solas.
Dentro de la Cuenta Save, la app permite abrir huchas: una principal y hasta tres más, cada una con su cantidad objetivo y su fecha. En una casa de Sabadell, una podría ir reuniendo el dinero de las colonias de julio de los niños. Otra, la derrama de la escalera.
El tipo de la Cuenta Save tiene una promoción para quien llega nuevo a B100, es decir, quien no ha tenido una Cuenta B100 a su nombre en los últimos 12 meses. A este cliente le paga un 2,75% TAE (2,717% TIN). La promoción dura hasta que acabe el 2026, el 31 de diciembre, y el tipo está garantizado durante todo este periodo. Además, la cuenta paga intereses sobre un saldo de hasta 100.000 €, un límite vigente hasta el 30 de junio de 2027. Sobre los mismos 5.000 € de antes, y suponiendo que el tipo no cambie después de diciembre, B100 calcula 135,88 € brutos en un año.
En la Cuenta Save el dinero no queda atrapado. Llega siempre a través de la Cuenta B100, y vuelve tan pronto como lo pides, sin penalización ni comisiones; en esto la Cuenta Health funciona igual. La Cuenta Save no acepta transferencias de otros bancos ni de otras cuentas de ABANCA, ni tampoco recibos. Si tienes ahorros en otra entidad, primero deben pasar por la Cuenta B100.
Queda saber quién responde por este dinero. El soporte es el de ABANCA, adherida al Fondo de Garantía de Depósitos. Este fondo protege hasta 100.000 € por cada depositante en cada entidad. Como, a estos efectos, B100 y ABANCA son la misma, lo que guardes en una y en la otra se suma para este límite.
El 25% sale de la comisión del comercio
El tercer frente, el planeta, no pasa por ninguna de las dos cuentas sino por la tarjeta. Cada pago con la Pay to Save deja a B100 una comisión que abona el comercio, la llamada tasa de intercambio. De estos ingresos, la entidad afirma dedicar un 25% a la lucha contra el plástico que contamina el mar, con Gravity Wave, una organización que combate la contaminación.
Este porcentaje sale de lo que ingresa B100, no de tu tique: el bocadillo cuesta lo mismo. Con la tarjeta de crédito, la Visa Pay to Save Plus, B100 mantiene el compromiso. La de débito no cobra emisión ni mantenimiento, y pagar con ella en el extranjero tampoco tiene comisión por cambio de divisa.
Las mismas compras que dejan dinero para el proyecto del mar son las que, al llegar a 8 y a 200 € en un mes, fijan qué paga la Cuenta Health.
Si en una sobremesa alguien explica que su banca digital le paga por caminar, la frase tiene una parte de verdad y otra de atajo. Caminar, o soltar el móvil a tiempo, decide qué parte de tu propio dinero pasa a la Cuenta Health. El rendimiento de esta cuenta lo marca la tarjeta. Y la Cuenta Save se queda al margen de ambas cosas, para quien prefiere apartar a su ritmo.