"El absentismo empieza a ser inasumible para la economía", afirma Josep Sánchez Llibre. Con esta afirmación, el presidente de Foment del Treball ha reclamado que el absentismo laboral pase a ocupar un espacio central en las agendas de las administraciones y de los partidos políticos. La petición se ha producido durante la presentación del Libro Blanco sobre el Absentismo Laboral, elaborado a partir del análisis de la situación actual y de las propuestas que la patronal considera necesarias para abordar el fenómeno.

Sánchez Llibre ha puesto el foco en el impacto que las ausencias tienen sobre la actividad empresarial y ha señalado que "el alto porcentaje de absentismo afecta a la competitividad y la productividad de las empresas, especialmente las pymes y los autónomos". Según los datos presentados por Foment del Treball, 1,4 millones de trabajadores faltan cada día a su puesto de trabajo.

La patronal cifra en 33.000 millones de euros el coste anual del absentismo en el Estado, una cantidad que, según los datos aportados, corresponde solo a las bajas temporales y que se ha duplicado desde el año 2019. De todo este importe, la mitad corresponde a la parte que asumen las empresas. En Catalunya, Foment cifra este último capítulo en 6.200 millones de euros.

La incapacidad temporal concentra buena parte de las ausencias

Foment del Treball considera que el absentismo es un fenómeno complejo y que no se limita a las ausencias injustificadas. La patronal señala que el concepto también abarca "una variedad de situaciones reguladas legalmente", de modo que el análisis del fenómeno incluye diferentes tipos de ausencias que se producen dentro del marco normativo vigente.

De acuerdo con las conclusiones recogidas en el documento, la incapacidad temporal representa el 80% de las ausencias en las empresas. La patronal destaca, además, que el incremento del número de procesos tiene más relevancia que la evolución de su duración media. En este sentido, Yésika Aguilar, directora de Relaciones Laborales de Foment, señala que, a partir de los seis meses, los casos se cronifican.

La organización empresarial también hace hincapié en el impacto económico que tiene esta situación sobre las empresas. Según las conclusiones presentadas, el absentismo compromete la productividad y la sostenibilidad, mientras que las listas de espera y la diversidad de las entidades que intervienen en los procesos alargan "innecesariamente" los periodos de incapacidad temporal. Este conjunto de factores lleva a Foment a plantear una revisión del funcionamiento actual de los procesos y del reparto de responsabilidades entre los diferentes actores.

Revisión de los costes empresariales

Entre las medidas anunciadas por la patronal hay una revisión de los costes que asumen las empresas durante los periodos de baja. Josep Sánchez Llibre ha reclamado que "hay que revisar los costes que asumen las empresas" y ha puesto encima de la mesa "eliminar la cotización durante la baja".

El presidente de Foment también ha defendido una participación más elevada de las mutuas en la gestión de los procesos. "Queremos dar protagonismo a las mutuas", ha afirmado Jordi García, catedrático de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universitat de Barcelona. Esta propuesta forma parte del conjunto de cambios que la patronal plantea para modificar la gestión de las incapacidades temporales y abordar el alargamiento de los procesos.

Para trasladar las conclusiones del Libro Blanco a medidas concretas, Foment del Treball plantea actuaciones en diversos ámbitos relacionados con la gestión del absentismo laboral. La patronal propone introducir mejoras en la atención primaria. También pide reforzar los sistemas de inspección y avanzar en los procesos de digitalización vinculados a la gestión de las bajas y las incapacidades temporales.

Otro de los ámbitos que Foment considera necesario analizar es el retorno al trabajo. En este sentido, la patronal valora fórmulas que permitan un retorno progresivo a la actividad laboral. La propuesta se enmarca en la necesidad de abordar los procesos de incapacidad temporal y su duración. Foment del Treball también plantea revisar los costes que asumen las empresas y mejorar la coordinación normativa, con el objetivo de actuar sobre los diferentes elementos que intervienen en la gestión del absentismo.

Yésika Aguilar ha situado la salud de los trabajadores y la competitividad empresarial como los dos elementos que, según la patronal, deben formar parte del mismo modelo. La propuesta de Foment parte así de la necesidad de abordar el absentismo desde diferentes perspectivas, atendiendo tanto a los procesos de incapacidad temporal como a sus efectos sobre las empresas y su actividad.