La mayoría de las agencias inmobiliarias (un 88,9%) constata que se han registrado incidencias en el mercado del alquiler habitual por parte de los pequeños propietarios tras las medidas contenidas en los decretos de vivienda aprobados por el Gobierno español. En concreto, han advertido que en los últimos 10 días -desde que los decretos llegaron al Congreso de los Diputados y se difundió su contenido- se han modificado casi 6.000 operaciones de alquiler -exactamente 5.758-. La Federación Nacional de Asociaciones Inmobiliarias (FAI) ha extraído estos datos a partir de más de 600 agencias encuestadas en las principales capitales de provincia y ciudades de España.
El informe revela que la principal consecuencia de estas medidas ha sido la retirada de viviendas del mercado del alquiler residencial habitual. Los primeros reportes recopilados por FAI, en los últimos 10 días, contabilizan 2.067 viviendas retiradas del mercado de alquiler habitual, 1.224 trasvasadas a la compraventa y 944 desviadas hacia modalidades de alquiler alternativo (de temporada o por habitaciones).
De este modo, los datos provisionales de la muestra reflejan un impacto directo de 4.235 inmuebles retirados o desviados del arrendamiento residencial y 1.523 firmas bloqueadas, lo que suma un total de 5.758 operaciones afectadas.
El promedio de afectación es 3,78 viviendas por agencia en el 78,1% de los casos. A esto le sigue un freno en las firmas de alquiler, registrado por un 72,4% de las agencias con una media de 2,75 contratos congelados, y una "fuga" de propiedades hacia la compraventa, confirmada por un 56,6% de las agencias con un promedio de 2,26 inmuebles por agencia. El impacto sobre el stock disponible se acentúa con el desvío hacia otras modalidades de arrendamiento, detectado por un 38,9% de las agencias que observan el traspaso de ofertas hacia alquileres de temporada o por habitaciones, con una media de 1,76%.
Vivienda a otros usos: temporada o habitaciones
A tenor de la información obtenida sobre el comportamiento de la oferta en las agencias inmobiliarias, la federación estima que la caída en el volumen de operaciones de alquiler durante las próximas semanas podría situarse entre el 25%-30%, tanto por el freno en las firmas como por la retirada de viviendas del mercado y el desvío de pisos disponibles para alquiler habitual a otros usos.
El presidente de FAI, José María Alfaro, asegura comprender el malestar social y el clamor popular ante las crecientes dificultades para acceder a una vivienda de alquiler, pero alerta de que los efectos de las decisiones en materia de vivienda que se han tomado están teniendo graves consecuencias. Advierte de que está poniendo en riesgo el futuro de muchas familias que se han quedado sin alquiler por la caída o retraso de firmas.

Por otra parte, señala que las medidas no han tenido en cuenta a los pequeños propietarios al no concretar ni garantizar de forma completa la protección frente a impagos, la cual queda supeditada a un "laberinto de trámites burocráticos y de competencias entre administraciones".
Alfaro considera "arriesgado" el uso de la Diputación Permanente para ofrecer soluciones parciales en una materia "tan delicada y compleja", al estimar que supone incrementar la presión y legislar de forma precipitada en un mercado al límite y sensible a cualquier cambio.
Asimismo, insiste en que el país necesita un 'Plan Marshall de Emergencia' de acceso a la vivienda que solo es posible con un pacto de estado entre las diferentes fuerzas parlamentarias, gobiernos autonómicos, colectivos sociales y expertos del sector, independientemente del resultado electoral.