La bolsa española ha comenzado la sesión de este miércoles sin una dirección clara. El Ibex-35 ha subido tímidamente un 0,1% en los primeros compases, situándose en los 19.729 puntos, pero el optimismo inicial se ha desvanecido rápidamente. Pocos minutos después de la apertura, el indicador giraba a la baja y perdía la cota de los 19.700 puntos, con un retroceso del 0,6% que lo llevaba hasta los 19.615 enteros. Este comportamiento errático del índice refleja la incertidumbre que domina los mercados en una semana marcada por las tensiones geopolíticas y por la publicación de resultados empresariales. Los inversores están pendientes de la evolución del conflicto en Oriente Medio, que continúa presionando los precios del petróleo al alza, y de los datos macroeconómicos que se publicarán en los próximos días.
Los dos focos de atención principales son, por un lado, la publicación de los resultados del primer semestre de varias grandes compañías, y por otro, la evolución de los precios del petróleo, que continúan subiendo por las tensiones en la región y ya superan los 87 dólares el barril. Esta subida del crudo es uno de los factores que condiciona la evolución de los mercados, ya que alimenta los miedos inflacionistas y puede frenar la rebaja de tipos de interés por parte de los bancos centrales.
La jornada viene marcada por el aluvión de presentaciones de cuentas correspondientes a los primeros seis meses del año. Las compañías que han informado de sus resultados han tenido un comportamiento dispar en la bolsa, con algunas reacciones positivas y otras negativas. Endesa ha informado de un beneficio neto de 1.470 millones de euros, un 41% más que el año pasado, y ha elevado la previsión de beneficio ordinario para el conjunto del 2026 por encima de los 2.400 millones. La compañía ha destacado el crecimiento en todos sus negocios y la mayor contribución de las actividades reguladas, que ya representan cerca de la mitad del total.
Redeia ha obtenido un beneficio neto de 280,4 millones, un 4% más que los 269,5 millones del mismo periodo del año anterior. La operadora de la red eléctrica ha mostrado una evolución positiva, aunque el crecimiento ha sido más moderado que el de otras compañías del sector. Telefónica ha registrado pérdidas netas de 338 millones, un 75% menos que los números rojos de 1.355 millones del primer semestre del 2025, después del impacto de la desinversión en Chile y la provisión para la reestructuración de la filial alemana.
A pesar de las pérdidas, la compañía ha mejorado sus resultados de manera sustancial y ha elevado sus previsiones de flujo de caja para el conjunto del año. Aena ha presentado un beneficio neto de 1.002 millones, un 12,1% más que los 893,8 millones del año pasado. La compañía aeroportuaria se beneficia de la recuperación del tráfico de pasajeros, que ha continuado creciendo en los primeros meses del año. CaixaBank ha cerrado el semestre con un beneficio neto de 3.203 millones, un 8,5% más que en el mismo periodo del año anterior. La entidad que preside José Ignacio Goirigolzarri ha mostrado una evolución positiva, aunque su cotización ha sufrido una corrección a la baja en los primeros minutos de la sesión.
Movimientos en el resto de bolsas
En los primeros minutos de negociación, los valores que más subían en el Ibex-35 eran Acciona, con una subida del 3,4%, y Grifols, con un 3,1%. Acciona se ha beneficiado del optimismo en el sector de las renovables, mientras que Grifols ha recibido con buenos ojos la mejora de las perspectivas del sector farmacéutico. Por el contrario, las principales caídas las protagonizaban ACS, que se dejaba un 3,3%, CaixaBank, que caía un 2,6%, y Aena, con un descenso del 1,4%. ACS ha sufrido una corrección después de las subidas de las últimas sesiones, mientras que CaixaBank y Aena han reaccionado negativamente a la publicación de sus resultados. El resto de bolsas europeas mostraba un comportamiento más positivo. El Ftse 100 de Londres subía un 0,6%, el CAC 40 de París un 0,4% y el Dax de Fráncfort un 0,2%.
Esta divergencia entre el comportamiento del Ibex y el resto de plazas europeas refleja el peso que tienen en España los valores energéticos y financieros, que son los más afectados por las tensiones geopolíticas y por la volatilidad de los mercados. En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha subido ligeramente hasta el 3,578%. Esta subida refleja el incremento de las primas de riesgo ante la incertidumbre geopolítica y la posibilidad de que los tipos de interés se mantengan más altos de lo esperado. En cuanto a las divisas, el euro se ha apreciado frente al dólar y se cambiaba a 1,1394 dólares en los mercados internacionales. La moneda única se beneficia de la debilidad del dólar, que se ha visto presionado por las últimas declaraciones de la Reserva Federal y por las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.