El selectivo madrileño ha comenzado la sesión de este miércoles con una caída del 0,3%, en una apertura marcada por dos aspectos. Por un lado, el encarecimiento del crudo, que ha superado la barrera de los 112 dólares por barril, ha penalizado los valores más sensibles a la energía. Por otro lado, la publicación de resultados empresariales correspondientes al primer trimestre del año ha generado movimientos dispares entre los diferentes valores. En concreto, el Ibex-35 caía un 0,26% en los primeros compases de la jornada, hasta situarse en los 17.729,40 puntos. El precio del barril de petróleo Brent, que actúa como referencia para los mercados europeos, cotizaba alrededor de los 112,3 dólares en la apertura de las bolsas, después de subir un 0,9%.
Mientras tanto, el barril de crudo West Texas Intermediate, el indicador de referencia en Estados Unidos, se negociaba sobre los 100,4 dólares con un avance del 0,5%. Este nuevo repunte del crudo, que ya acumula varias jornadas consecutivas de ascenso, responde a las crecientes tensiones geopolíticas en el Oriente Medio y a la interrupción de suministros en algunas regiones productoras. El encarecimiento de la energía afecta directamente las expectativas de inflación y los márgenes de beneficios de las compañías, especialmente las más intensivas en consumo energético.
Amadeus, BBVA y Acerinox lideran las ganancias en la apertura
Dentro del Ibex-35, los ascensos más destacados en los primeros minutos de negociación correspondían a Amadeus, que subía un 0,8%, seguida de BBVA con un repunte del 0,7% y de Acerinox con un 0,6%. El buen comportamiento de la empresa de tecnología para viajes se explicaría por el optimismo de los inversores ante los resultados que presentará en los próximos días. En cuanto al BBVA, la entidad financiera continúa cosechando los frutos del alza de los tipos de interés y de la buena evolución del negocio en México y Turquía, dos mercados clave para el banco.
En el lado contrario, los títulos que más terreno perdían al inicio de la sesión eran Solaria, con un desplome del 4,9%, Inditex con una caída del 2,3% y Aena con un descenso del 1,6%. La fuerte corrección de Solaria, una empresa especializada en energía solar fotovoltaica, se explica por la sensibilidad del sector renovable al encarecimiento del crudo: paradójicamente, cuando sube el petróleo, los inversores temen que se retiren las ayudas públicas a las renovables. En el caso de Inditex, la caída responde a una toma de beneficios después de varias jornadas de subidas sostenidas, mientras que Aena sufre la incertidumbre sobre el futuro del tráfico aéreo en un contexto de precios del combustible elevados.
El resto de las principales plazas del Viejo Continente ha comenzado la sesión con comportamientos dispares. El Ftse 100 de Londres caía un 0,2%, afectado por la fuerte exposición de la economía británica a los precios de la energía. El Cac 40 de París cedía un 0,04%, prácticamente en tablas, mientras que el Dax de Frankfurt se revalorizaba un 0,2%, gracias al buen tono del sector industrial alemán. Milà, por su parte, abría sin cambios significativos. Esta diversidad de comportamientos refleja la incertidumbre que planea sobre los mercados europeos, pendientes tanto de la evolución del conflicto en Oriente Medio como de las próximas decisiones del Banco Central Europeo sobre los tipos de interés.
En el mercado de divisas, el euro continuaba perdiendo posiciones frente al dólar y se cambiaba por 1,17 billetes verdes, una cotización que refleja la fortaleza de la moneda norteamericana en un contexto de aversión al riesgo. La búsqueda de refugio por parte de los inversores, que priorizan activos considerados seguros como el dólar o el oro, está penalizando la moneda única.
En cuanto al mercado de deuda, el interés exigido al bono español a diez años ascendía hasta el 3,52%, mientras que la prima de riesgo respecto al alemán se mantenía estable alrededor de los 75 puntos básicos. La subida del rendimiento de la deuda responde a las expectativas de una política monetaria más restrictiva, con nuevas subidas de tipos en el horizonte para combatir una inflación que no acaba de ceder del todo.