El Ibex-35 ha comenzado la sesión de este lunes con un descenso del 0,11%, cifra que ha llevado al principal indicador bursátil español a cotizar en los 17.869,90 puntos. Este comportamiento negativo del selectivo responde fundamentalmente a la persistente incertidumbre que rodea la situación geopolítica en Oriente Medio, concretamente en lo que respecta al conflicto en Irán. La inestabilidad en esta región estratégica ha tenido un impacto inmediato en los mercados de materias primas, de modo que el precio del crudo de referencia en Europa se ha incrementado un 4% en el arranque de la semana, un movimiento que tradicionalmente penaliza a las bolsas por el incremento de los costes energéticos.
Durante los primeros compases de la jornada, los valores que han presentado un comportamiento más bajista han sido Ferrovial, con una caída del 1,07%; Aena, con un descenso del 0,68%; e Iberdrola, que ha cedido un 0,54%. Estas compañías suelen verse especialmente afectadas por las tensiones geopolíticas a causa de su exposición a mercados internacionales o por la sensibilidad de sus costes energéticos. La caída de Iberdrola, en particular, resulta relevante porque se trata de uno de los valores con ponderación más alta dentro del índice estatal.
IAG, Acciona Energía y Amadeus registran los repuntes más altos
En el extremo opuesto del selectivo, las mayores alzas en el arranque de la jornada han correspondido a IAG, matriz de British Airways e Iberia, que ha subido un 3,45%; Acciona Energía, que se ha revalorizado un 2,16%; y Amadeus, el gigante tecnológico de reserva de viajes, con un avance del 0,70%. El comportamiento alcista de IAG y Amadeus resulta llamativo en un contexto de encarecimiento del petróleo, dado que el sector aéreo es uno de los más sensibles a los incrementos del precio del crudo. Los analistas consultan generalmente este movimiento como una posible estabilización después de caídas previas o como una apuesta por la recuperación de la demanda de viajes.
Entre los representantes del sector financiero que cotizan en el Ibex-35, se ha observado un comportamiento dividido en este inicio de semana. Santander ha retrocedido un 0,44% en la apertura, Unicaja Banco ha cedido un 0,29% y Bankinter ha registrado una leve caída del 0,04%. En el lado positivo, Sabadell se ha anotado una subida del 0,45%, CaixaBank ha avanzado un 0,14% y BBVA ha subido un 0,03%. Esta disparidad de comportamientos dentro del mismo sector refleja la diversa exposición de cada entidad a los mercados internacionales y su sensibilidad a las fluctuaciones de los tipos de interés y del precio de la energía.
En el resto del Viejo Continente, los principales índices bursátiles han mostrado un comportamiento desigual en la sesión matinal de este lunes. El Ftse100 de Londres ha iniciado la jornada con avances del 0,47%, animado probablemente por la debilitación de la libra en los mercados de divisas. En cambio, el Dax de Frankfurt ha cedido un 0,06% y el Cac 40 de París se ha dejado un 0,46%. La evolución divergente entre las principales plazas comunitarias pone de manifiesto que los inversores europeos están evaluando de manera diferente el impacto de la crisis geopolítica en Oriente Medio en función de la composición sectorial de cada índice y de la exposición de sus economías a las importaciones de energía.
En el mercado de materias primas, los futuros del petróleo Brent para entrega en el mes de junio han registrado esta mañana una subida que ha llegado a alcanzar el 4,6%, impulsada por la incertidumbre creciente sobre la evolución del conflicto en Irán. Este movimiento alcista ha situado la cotización del barril de crudo de referencia para los países europeos en los 105,99 dólares.
Los operadores del mercado energético temen que cualquier escalada bélica en la región pueda afectar el estrecho de Ormuz, un paso estratégico por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial. El incremento del precio del crudo supone un elemento añadido de presión para las economías europeas, que ya arrastran altas tasas de inflación y unos tipos de interés elevados. La correlación entre el encarecimiento de la energía y las caídas bursátiles es una de las constantes históricas de los mercados financieros en momentos de tensión geopolítica.