La bolsa española ha empezado la sesión de este viernes con movimientos contradictorios. El Ibex-35 subía un 0,3% en los primeros minutos, situándose en los 19.819 puntos, pero rápidamente ha girado a la baja y ha llegado a perder la cota de los 19.700, con un retroceso del 0,6% que lo llevaba hasta los 19.615 enteros. Esta volatilidad refleja la incertidumbre de los inversores en una jornada marcada por la publicación de resultados empresariales de compañías como Unicaja, IAG y Amadeus, entre otras.
La falta de dirección clara es habitual en sesiones con un calendario macroeconómico poco cargado y con el foco puesto en los datos micro, que en este caso están ofreciendo señales mixtas. El precio del petróleo ha mostrado una tendencia a la baja en el inicio de la sesión. El barril de Brent ha caído un 1,22% y se ha situado por encima de los 85 dólares, mientras que el West Texas Intermediate ha descendido un 1,6%, hasta los 82 dólares. Este comportamiento del crudo, que había subido en las últimas sesiones por las tensiones en Oriente Medio, ofrece un cierto alivio a los mercados y permite a los inversores centrarse en los fundamentales de las compañías. La caída del petróleo se produce después de que los datos de demanda de Estados Unidos hayan mostrado un ligero enfriamiento, hecho que ha compensado las preocupaciones sobre la oferta.
En los primeros compases de la jornada, Unicaja lideraba las subidas con un incremento del 3%, después de presentar unos resultados que han superado las expectativas de los analistas. La entidad financiera ha mostrado una evolución positiva en sus márgenes y en la calidad del activo, hecho que ha sido bien recibido por los inversores. Los buenos resultados de Unicaja contrastan con la prudencia que han mostrado otras entidades en las últimas presentaciones de cuentas. ACS también avanzaba con fuerza, con una subida del 2,3%, en una jornada en que el sector de la construcción y las concesiones se ve favorecido por las perspectivas de inversión en infraestructuras. La compañía presidida por Florentino Pérez se beneficia de la cartera de proyectos internacionales y de la demanda de infraestructuras en Europa y América.
En el lado contrario, las caídas más pronunciadas eran para Acciona, que retrocedía un 3%, e IAG, que perdía un 2,5%. La compañía de renovables y construcción sufría una corrección después de las subidas de las últimas sesiones, en un movimiento que los analistas atribuyen a la toma de beneficios. Mientras tanto, la compañía aérea se veía afectada por la incertidumbre en el sector del transporte y por la evolución de los precios del combustible, a pesar de que la caída del petróleo podría aligerar las presiones sobre sus costes operativos. Amadeus, que también presenta resultados hoy, ha empezado la sesión sin movimientos destacados, a la espera de que los inversores analicen los datos publicados.
La compañía tecnológica para el sector turístico es uno de los valores más sensibles a la evolución de la demanda de viajes y a las perspectivas del sector aéreo. Las principales bolsas europeas mostraban un tono positivo. Londres subía un 0,56%, París un 0,6% y Fráncfort un 0,7%. La diferencia entre el comportamiento del Ibex y el del resto de plazas europeas refleja la sensibilidad del mercado español a los resultados empresariales y a la evolución de los precios del petróleo, dos factores que tienen un peso diferente en cada índice. Mientras que el Ibex tiene un peso relevante de la banca y la energía, el índice alemán está más expuesto a la industria y a la exportación.
Renta fija y divisas
En el mercado de deuda, el rendimiento del bono español a diez años ha subido ligeramente hasta el 3,5%. Este incremento, a pesar de ser moderado, refleja la atención de los inversores a los datos de inflación y a las posibles decisiones de los bancos centrales en las próximas semanas. La prima de riesgo española se mantiene en niveles contenidos, lo que indica la confianza de los inversores en la deuda soberana. En cuanto a las divisas, el euro se ha apreciado frente al dólar y se cambiaba a 1,1516 dólares, una subida que refleja la debilidad de la moneda norteamericana en las últimas jornadas.
El euro ha ido ganando terreno en un contexto de diferenciales de tipos de interés que favorecen la moneda única y las expectativas sobre una posible rebaja de tipos por parte de la Reserva Federal antes que el Banco Central Europeo. La combinación de la caída del petróleo y la apreciación del euro son dos factores que los inversores seguirán de cerca durante la sesión, ya que pueden condicionar la evolución de los sectores más sensibles a los precios de la energía y al tipo de cambio, como el turismo y la exportación. Un euro más fuerte puede afectar la competitividad de las exportaciones españolas, mientras que la caída del petróleo reduce los costes de las compañías aéreas y del transporte en general.
