El tercer trimestre del año se ha cerrado en la Bolsa de Madrid con un balance discreto. El Ibex-35 ha finalizado este periodo con un ligero descenso del 0,23%, un resultado que refleja los altibajos bursátiles de los últimos meses. Entre los factores que han condicionado el comportamiento del mercado se encuentran las dudas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial, el enquistamiento del conflicto en Oriente Próximo y el encarecimiento del petróleo. El mes de septiembre ha sido especialmente negativo para el selectivo español. El índice ha cerrado este periodo con un descenso del 2,7%, tras registrar una caída del 0,47% en la sesión de este miércoles. Con este resultado, el Ibex-35 se ha situado en los 19.426,20 puntos, unos niveles que no se veían desde el mes de julio. A pesar de este retroceso mensual, el balance anual continúa siendo positivo: el índice acumula una revalorización del 11,06% en los primeros nueve meses del ejercicio.
Si se analiza el comportamiento de los valores en el conjunto de los primeros nueve meses del año, el panorama es muy desigual. Repsol es el valor que más se ha revalorizado, con un incremento del 87,94%. La petrolera se ha beneficiado del encarecimiento del crudo y de las expectativas generadas por la evolución de los precios de la energía. Detrás de ella se sitúan ArcelorMittal, con una subida del 52,03%, y Acerinox, con un 37,12%. Ambos valores están vinculados al sector del acero y de las materias primas, ámbitos que también se han visto favorecidos por la coyuntura internacional. En el lado opuesto, Fluidra lidera los descensos con una caída del 23,66%. La compañía, especializada en piscinas y soluciones de agua, ha sufrido las consecuencias de un entorno más complicado para el consumo discrecional. Detrás de ella se sitúan Amadeus, con una bajada del 17,54%, y Cellnex, con un descenso del 15,42%. Ambos valores han acusado la presión sobre el sector tecnológico y de las infraestructuras de telecomunicaciones.
La sesión del miércoles
En la sesión de este miércoles, los valores más alcistas han sido Puig, con una subida del 2,15%; Solaria, con un 1,89%; Inditex, con un 1,20%, y Acerinox, con un 0,99%. Estas cuatro compañías han sido las que mejor han resistido la presión vendedora del mercado. En el lado negativo, Merlin Properties ha encabezado los descensos con una caída del 2,61%. Detrás de ella se han situado Mapfre, con un retroceso del 2,09%; Fluidra, con un 1,56%, y ACS, con un 1,51%. Estas cuatro compañías han concentrado las pérdidas más importantes de la jornada.
El comportamiento de los principales parqués europeos ha sido uniformemente negativo. El FTSE 100 británico ha perdido un 0,29%, el CAC 40 francés ha retrocedido un 0,89%, el DAX alemán ha caído un 0,79%, el FTSE MIB italiano ha bajado un 0,84% y el Euro Stoxx 50 ha descendido un 0,81%. Esta coincidencia en las caídas indica que los factores que han presionado el mercado español también han afectado al resto de plazas europeas. Las dudas sobre el desarrollo de la inteligencia artificial han sido uno de los elementos que más han pesado en el comportamiento de los mercados durante los últimos meses.
La incertidumbre sobre la velocidad y el alcance de la implantación de esta tecnología ha generado movimientos bruscos en los valores tecnológicos, que han arrastrado al resto del índice en varias ocasiones. A este factor se añade el conflicto en Oriente Próximo, que continúa sin una resolución clara a corto plazo. Su persistencia mantiene los precios del crudo en niveles elevados y genera incertidumbre en los mercados financieros. El encarecimiento del petróleo, a su vez, ha empujado al alza las rentabilidades de los bonos soberanos a escala mundial, un movimiento que afecta directamente al coste de la financiación de los estados y de las empresas.