La sesión de este jueves en la Bolsa de Madrid no ha empezado con buen pie. El Ibex-35 ha cedido un 0,98%, una bajada que le ha hecho perder el umbral psicológico de los 19.000 enteros y situarse en los 18.931 puntos. Es la continuación de una tendencia que ya se manifestó con fuerza la jornada anterior y que parece que todavía no ha tocado fondo. Los primeros compases de la jornada han estado dominados por las ventas. Los inversores han optado por reducir exposición en un contexto en el que las incertidumbres son múltiples: la situación geopolítica en Oriente Medio, la evolución del petróleo, las expectativas sobre los tipos de interés y la proximidad de la temporada de resultados. Todos estos factores convergen en un escenario poco favorable para los activos de riesgo.
En unos primeros instantes de la mañana dominados por el rojo, ha habido algunos valores que han conseguido mantenerse en terreno positivo. Los ascensos más destacados entre los componentes del Ibex-35 los han protagonizado Repsol (+1%), Enagás (+0,6%), Naturgy (+0,14%) y Telefónica (+0,1%). En el otro extremo de la balanza, las caídas más pronunciadas en los primeros instantes de la sesión han correspondido al Santander (-2,2%), ArcelorMittal (-2,1%), CaixaBank (-1,64%) y Acerinox (-1,62%).
Los bancos sufren por varias razones. Por un lado, la volatilidad de los mercados afecta a sus ingresos por comisiones y por actividades de negociación. Por otro lado, la perspectiva de que los tipos de interés se mantengan altos durante más tiempo de lo previsto genera preocupación por un posible aumento de la morosidad y por una frenada del crédito. Además, el hecho de que las rentabilidades de los bonos se estén manteniendo en niveles elevados reduce el atractivo relativo de las acciones bancarias en comparación con la deuda pública.
En cuanto a ArcelorMittal y Acerinox, su mal comportamiento está directamente vinculado al encarecimiento de la energía. La producción de acero es intensiva en consumo eléctrico y de gas, por lo que un repunte de los precios energéticos tiene un impacto inmediato sobre sus costes y, por lo tanto, sobre sus márgenes. A esto se añade la preocupación por una posible desaceleración de la demanda industrial si la situación económica global se deteriora.
Asia abre con caídas generalizadas
La tónica negativa no es exclusiva de Madrid. Las bolsas asiáticas han registrado este jueves caídas generalizadas, lo que confirma que el movimiento responde a factores globales y no a cuestiones internas de la economía española. El Nikkei japonés ha cedido un 1,1%, mientras que el índice Shenzhen de la Bolsa china ha caído más de un 2%. Por su parte, la Bolsa de Shanghái ha retrocedido casi un 1%, y el índice Hang Seng de Hong Kong se ha dejado un 1,1%. Estas cifras son significativas porque Asia es la primera gran región que abre los mercados cada día. El hecho de que las principales plazas asiáticas hayan comenzado con pérdidas ha marcado el tono para el resto de la jornada y ha condicionado el comportamiento de los inversores europeos. La caída de las bolsas chinas tiene, además, una lectura adicional.
China es uno de los principales consumidores de materias primas del mundo, y cualquier señal de debilidad en su economía se traduce en una reducción de la demanda de petróleo, metales y otros productos básicos. Esto afecta directamente a sectores como el siderúrgico, que es precisamente uno de los que peor comportamiento tiene en Madrid. Las principales bolsas europeas han inaugurado la jornada con signo negativo, siguiendo el rastro de Asia y confirmando que la corrección tiene un alcance continental.
A las 9:09 horas, Londres bajaba un 0,8%, mientras que París caía un 0,9% y Milán se situaba como la plaza más castigada, con un descenso del 1,3%. Por su parte, Fráncfort retrocedía un 1%. El caso de Milán es especialmente relevante porque la Bolsa italiana tiene un peso importante del sector bancario y de las empresas intensivas en energía. Esta composición hace que sea más sensible a los movimientos del petróleo y de la renta fija, lo que explica por qué ha sido la que ha abierto con una caída más pronunciada.
