La plantilla de los supermercados y autoservicios de alimentación de Catalunya está llamada a la huelga los días 24 y 31 de diciembre. La UGT ha registrado dos jornadas de paros de 24 horas para exigir un convenio colectivo que garantice mejoras salariales y laborales, ante la falta de avances que considera necesarios en la negociación con las patronales GEPSAC y CEDAC. Las dos jornadas de huelga afectarán a todos los turnos y centros de trabajo, según la convocatoria registrada el 25 de septiembre.

Con estos paros en dos fechas clave del calendario comercial, el sindicato quiere reforzar la presión sobre las patronales para que la negociación del IV Convenio colectivo se traduzca en mejoras reales para las plantillas. La elección del 24 y el 31 de diciembre no es casual. Se trata de dos de las jornadas de mayor actividad comercial del año, en pleno periodo navideño, cuando los supermercados registran un volumen de ventas muy superior a la media. Detener la actividad en estos días tiene un impacto económico significativo para las empresas y, por lo tanto, es una manera de incrementar la presión negociadora.

Como parte de las movilizaciones, el sindicato convoca una concentración el próximo martes 20 de octubre, a las 11 horas, delante de la sede de Foment del Treball para reclamar a las patronales un cambio de posición y un acuerdo que no implique nuevos sacrificios para las personas trabajadoras. La concentración del 20 de octubre quiere ser un nuevo aviso a las patronales: el sindicato defiende que no puede haber un convenio digno si los salarios pierden poder adquisitivo y las mejoras en jornada y derechos laborales continúan pendientes. Este acto se celebra antes de las jornadas de huelga, de manera que sirve como advertencia previa y como oportunidad para visualizar el malestar del sector antes de los paros. Uno de los principales puntos de conflicto es el poder adquisitivo. Con el IPC de septiembre situado en el 4,9%, la UGT reclama un incremento salarial del 4% anual y una cláusula de revisión cada año que evite que el aumento de los precios vuelva a erosionar los sueldos.

Otras reivindicaciones

El sindicato recuerda que el convenio anterior comportó una pérdida de poder adquisitivo del 2,1% y rechaza repetir una fórmula de revisión salarial que considera tardía e insuficiente. Este dato es especialmente relevante porque indica que, en el último periodo de vigencia del convenio, los trabajadores del sector vieron cómo sus sueldos perdían capacidad de compra a pesar de los incrementos pactados. La reclamación de una cláusula de revisión anual responde precisamente a esta experiencia. El sindicato quiere asegurarse de que, si la inflación supera el incremento pactado, los salarios se ajusten automáticamente para evitar que se repita la pérdida de poder adquisitivo.

La negociación también está marcada por las reivindicaciones sobre jornada y clasificación profesional. La UGT exige una reducción real del tiempo de trabajo, el reconocimiento y la remuneración de la polivalencia, la unificación de las tablas salariales por encima del salario mínimo interprofesional y la equiparación de determinadas condiciones en todos los territorios. También reclama que no se recorten las coberturas durante la incapacidad temporal ni las condiciones del seguro. Estas demandas reflejan que el conflicto no se limita a la cuestión salarial, sino que abarca un abanico más amplio de condiciones laborales que el sindicato considera que se deben mejorar en el nuevo convenio.