HATTA Energy, cuarta operadora española del sector de los hidrocarburos, ha reclamado al Gobierno que adopte medidas para garantizar la libre competencia en el mercado de los carburantes y facilitar la entrada de producto, ante el incremento de los precios y su impacto sobre familias y pequeñas empresas. La compañía sostiene que las restricciones administrativas a determinados operadores reducen la oferta disponible y contribuyen a encarecer los combustibles.

En un comunicado, la empresa vincula la evolución de los precios de los carburantes con el incremento del 4,9% del IPC adelantado de septiembre. Según HATTA, el encarecimiento de los hidrocarburos tendrá también repercusiones sobre los costes logísticos y, por extensión, sobre los precios de los productos básicos. La compañía considera que este escenario requiere ampliar la oferta y eliminar obstáculos administrativos que, a su juicio, dificultan la circulación de combustible.

HATTA asegura que importa aproximadamente 200 millones de litros de gasóleo cada mes, un volumen que considera relevante para garantizar el suministro, equilibrar el mercado y contener los precios. Su consejero delegado, Javier Alonso, afirma que la llegada de este combustible a las estaciones de servicio independientes contribuye al control de los precios. En declaraciones recogidas en el comunicado, sostiene que "si HATTA no existiera, los precios en España habrían provocado ya el colapso de buena parte de la economía".

La empresa centra parte de sus reclamaciones en las condiciones establecidas por el Gobierno para obtener la consideración de "operador confiable". En concreto, cuestiona la obligación de anticipar el 110% del IVA para aquellas compañías que no disponen de este reconocimiento. Según Alonso, esta exigencia supone una barrera para la actividad de los operadores afectados y altera las condiciones de competencia en el sector.

La compañía considera que este requisito debe ajustarse al principio de proporcionalidad recogido en el derecho europeo de la competencia, que establece que las exigencias regulatorias deben guardar relación con los riesgos que pretenden evitar. En este sentido, sostiene que los requisitos no deberían depender del tamaño de las empresas y cuestiona que las condiciones actuales puedan aplicarse de manera diferenciada entre operadores.

Alonso afirma que existe un procedimiento abierto en la Audiencia Nacional por parte de varias empresas afectadas por esta regulación. HATTA también asegura que cumple las condiciones necesarias para obtener la categoría de operador confiable, pero denuncia retrasos en su concesión por parte de la Delegación de Hacienda en Galicia.

HATTA acude a la justicia

Según la compañía, una juez de A Coruña ha abierto diligencias de investigación penal para esclarecer los motivos de esta demora. HATTA sostiene que la falta de reconocimiento le impide incorporar más gasóleo al mercado, lo que, en su opinión, limita su capacidad para contribuir al suministro y contener los precios.

La empresa reclama, por tanto, que se facilite la actividad de los operadores que importan combustible y abastecen a las gasolineras independientes. En su comunicado, defiende que una mayor oferta y unas condiciones regulatorias que permitan competir a las distintas compañías contribuirían a reducir las presiones sobre los costes de los hogares y las pequeñas empresas.

La compañía vincula esta reivindicación con el impacto económico del encarecimiento de los carburantes y reclama que las decisiones regulatorias tengan en cuenta las consecuencias sobre la distribución y el abastecimiento. Sus argumentos se producen en un contexto en el que, según los datos de inflación que recoge la propia empresa, el IPC adelantado de septiembre se situó en el 4,9%.