La subida del Salario Mínimo Interprofesional será anunciada mañana en el Consejo de Ministros, después de que este lunes la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, haya firmado el acuerdo con los principales sindicatos españoles, Comisiones Obreras y UGT, pero sin la patronal CEOE. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha criticado la ausencia de la patronal, ya que la subida del SMI es "un acto de justicia social". Se trata de una subida del 3,1% para 2026 que eleva el salario mínimo a 1.221 euros en 14 pagas, un total de 17.084 euros anuales y 40,7 euros al día que estarán exentos de pagar IRPF. La subida beneficiará a 2,5 millones de trabajadores.
La ministra Díaz, además, ha expresado que no se conforma con esta subida y ha pedido a las empresas que vayan más allá. Existe, ha dicho, "un diferencial negativo de 15 puntos con las medidas salariales de Europa". "Y esto nos tiene que hacer pensar. Y como nos tiene que hacer pensar, lo que hacemos es una llamada a las empresas españolas no solo desde el sector público, sino también en la negociación colectiva, suban los sueldos en nuestro país. Porque me imagino que también las patronales españolas quieren ser europeas en esto", ha reflexionado.
Al acto han asistido la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y la de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, y el presidente Pedro Sánchez, que ha criticado que "la patronal decide borrarse de la firma, no las empresas, que saben que sus trabajadores merecen un salario digno. La ministra ha tenido palabras de elogio para el presidente, de quien ha dicho que "es consciente de que España es de la gente trabajadora y de que el bienestar no pasa por las élites, sino por las mayorías sociales".
Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han expresado su satisfacción por la subida pero han recordado que se trata todavía de un salario "de subsistencia". Álvarez ha recordado que la carta social europea recomienda que un salario de 1.444 euros al mes, o sea que España todavía está lejos de garantizarlo.
"En Francia los salarios mínimos son de 1.823 euros, afecta aproximadamente al 10% de la población. En Bélgica son 2.112 euros, afecta al 3% de la población. En Alemania, 2.342 euros y afecta al 6% de los trabajadores", ha recordado Sordo, que también ha destacado que la subida del 66% del SMI en los últimos años ha servido para demostrar que las subidas salariales no destruyen puestos de trabajo.
Álvarez ha asegurado que se está generando "una bolsa de descontento" en los salarios bajos y medios, porque no están acompañando las subidas del coste de vida. "Estamos ante una economía que va bien en términos macro, pero una economía, que, a pesar de ir bien, no necesariamente filtra estas mejoras al conjunto de la ciudadanía", ha dicho.
Además, los líderes sindicales han insistido en que es necesaria una reforma de las reglas de absorción y compensación de los pluses salariales, de forma que el SMI sea obligatorio desde el salario base.