La Generalitat ha decidido aumentar la dotación de la segunda convocatoria del Plan de barrios y villas 2025-2029 hasta los 300 millones de euros, 100 millones más de lo que se había calculado inicialmente. La medida busca ampliar el alcance de un programa que ya nació con vocación transformadora y que, con este refuerzo, podrá llegar a un número más elevado de municipios. La primera convocatoria había seleccionado veinte proyectos que recibieron 232 millones en total, y ahora el Govern espera que este incremento permita atender una parte mayor de las solicitudes que han quedado fuera de la primera tanda.

El plazo para presentar los Programas Memoria de Intervención Integral se cerró el pasado mes de julio con 117 proyectos de ayuntamientos de todo el territorio. En estos momentos, los equipos técnicos están evaluando las propuestas y en las próximas semanas se hará pública la resolución provisional, que determinará qué municipios reciben financiación y con qué cuantía. El elevado número de candidaturas presentadas es, en sí mismo, un indicador de la necesidad de ampliar los recursos, porque pone de manifiesto que muchos consistorios ven en este plan una oportunidad real para sacar adelante proyectos que de otra manera no podrían asumir.

La portavoz del Govern, Sílvia Paneque, ha recordado que en el pacto con los Comuns para aprobar los presupuestos se acordó que durante el período 2026-2027 se llegaría a una inversión de 400 millones de euros para el plan de barrios. Con la ampliación hasta los 300 millones, todavía faltarían cien para alcanzar esta cifra. Paneque ha admitido que no tiene una fecha concreta para plantear esta ampliación adicional y ha explicado que habrá que estudiarlo teniendo en cuenta las elecciones municipales previstas para el 2027, un elemento que condiciona el calendario político y presupuestario de los próximos meses y que obliga a planificar con prudencia cualquier compromiso de gasto que vaya más allá de la actual legislatura.

Cómo se reparten los fondos

El límite presupuestario para los Programas Memoria de Intervención Integral se ha fijado en 25 millones de euros para los municipios de más de 20.000 habitantes y en 12,5 millones para el resto. En cuanto al porcentaje de financiación, los municipios de más de 50.000 habitantes recibirán el 50% del presupuesto del proyecto, mientras que en las ciudades de entre 20.000 y 50.000 habitantes el porcentaje sube hasta el 60%. En los municipios de entre 5.000 y 19.999 habitantes se financiará el 70% del presupuesto, y en los pueblos de menos de 5.000 habitantes la cobertura alcanzará el 75%, con la posibilidad de lograr excepcionalmente el 90% en casos de municipios o agrupaciones de municipios pequeños que argumenten dificultades para asumir su parte de la financiación o que tengan la consideración de municipio rural. Esta gradación responde a la voluntad de compensar las desigualdades territoriales y de asegurar que los municipios con menos recursos puedan sacar adelante proyectos que de otra manera serían inviables.

El Pla de barris i viles no es solo una línea de subvenciones, sino un instrumento pensado para transformar realidades urbanas y sociales muy diversas. Los proyectos que se presentan abarcan ámbitos como la rehabilitación de viviendas, la mejora de espacios públicos, la dinamización económica y la cohesión social, y a menudo requieren la colaboración de diversas administraciones y agentes locales. Con la ampliación de la dotación, la Generalitat quiere dar una señal de compromiso con estas políticas y facilitar que más ayuntamientos puedan desarrollar iniciativas que, sin este apoyo, quedarían paradas por falta de recursos. El reto, a partir de ahora, será gestionar la avalancha de solicitudes con agilidad y garantizar que los fondos lleguen efectivamente a los territorios que más los necesitan, sin que los plazos administrativos se conviertan en un obstáculo insalvable para los municipios más pequeños.