Foment del Treball considera que el aval técnico a la continuidad de la central de Almaraz (Cáceres) confirma la necesidad de revisar el calendario de cierre de todo el parque nuclear español, incluidas las centrales situadas en Catalunya. El presidente de la patronal catalana, Josep Sánchez Llibre, argumenta que "la política energética debe basarse en criterios técnicos, económicos y de seguridad de suministro, y no en planteamientos ideológicos".

Después de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) autorizara este jueves que la central nuclear de Almaraz pudiera continuar operativa hasta el año 2030, Foment del Treball plantea la necesidad de revisar el calendario de cierres de las centrales nucleares en todo el Estado. En un comunicado, la patronal catalana recalca que la ampliación del ciclo productivo de Almaraz "no debe ser una excepción aislada, sino el punto de partida de una revisión realista, rigurosa y global de la política nuclear española".

Foment reclama que esta revisión incorpore de "manera prioritaria" la prolongación de la actividad de Ascó I, Ascó II y Vandellòs II. Recuerda que estas tres unidades nucleares operativas en Catalunya producen aproximadamente el 60% de la electricidad consumida en este territorio y "constituyen una infraestructura estratégica para la competitividad de la economía catalana".

Advierte que la industria catalana necesita la energía nuclear, especialmente por los retrasos en el despliegue de las energías alternativas. "Para Catalunya, mantener la actividad de Ascó y Vandellòs es especialmente relevante ante el retraso acumulado en el despliegue de las energías renovables, las infraestructuras de red, el almacenamiento y las interconexiones. En nuestra casa ahora no puede haber transición energética sin la energía proveniente de las centrales nucleares", subraya en el comunicado.

Foment recuerda que "la industria necesita energía disponible, asequible y previsible para poder competir, invertir y generar empleo". Por este motivo, entiende que prescindir anticipadamente de la capacidad nuclear comportaría "más costes energéticos, una exposición más elevada a la volatilidad internacional y un riesgo de pérdida de actividad productiva".

"Lo hemos dicho reiteradamente: queremos descarbonizar la industria, no desindustrializar el país. La energía nuclear y las energías renovables no son alternativas excluyentes, sino tecnologías complementarias para garantizar una transición energética ordenada, competitiva y segura", ha añadido Sánchez Llibre.

Petición a Salvador Illa

La patronal catalana ha pedido al Govern de la Generalitat que defienda ante el ejecutivo central la ampliación del ciclo productivo de las centrales nucleares catalanas. Y pide al gobierno español que abra un diálogo que incluya a las empresas propietarias, los organismos reguladores, las comunidades autónomas y los sectores industriales. Defiende que "mantener la actividad de Ascó, Vandellòs y el resto del parque nuclear es compatible con el impulso de las renovables y contribuiría a proteger la competitividad, la inversión y el empleo de la industria catalana y española".