El encarecimiento de la vivienda se ha convertido en un problema también para las empresas, al dificultar la movilidad laboral y la captación y retención de profesionales cualificados, especialmente en las pymes, que disponen de menos margen para compensar a sus trabajadores con salarios más elevados. Esta es una de las conclusiones del primer informe PIME 360 Catalunya, elaborado por Foment del Treball, que sitúa el acceso a la vivienda como un nuevo factor de competitividad empresarial.

El precio de la vivienda en Catalunya aumentó un 10,5% interanual durante el primer trimestre de 2026, encadenando seis trimestres consecutivos con incrementos de dos dígitos. La evolución de los precios residenciales, según la patronal, tiene efectos directos sobre el mercado laboral, ya que dificulta que los trabajadores puedan vivir cerca de sus puestos de trabajo y limita, por lo tanto, la capacidad de las empresas para encontrar determinados perfiles profesionales.

El impacto es especialmente relevante para las pymes, que tienen menos capacidad que las grandes empresas para asumir el encarecimiento residencial mediante incrementos salariales. En este contexto, el coste de la vivienda puede acabar condicionando las decisiones de contratación y retención de talento de las empresas.

Para el presidente de Foment PIME, Pep Garcia, "el problema residencial es hoy una barrera directa a la competitividad de las pymes catalanas". La patronal considera que la dificultad de acceso a la vivienda se suma a otros factores que ya presionan los márgenes de las empresas y que pueden limitar su capacidad de crecer.

El director de Economía y Estudios de Foment del Treball, Salvador Guillermo, ha reclamado una política pública orientada a ampliar la oferta de vivienda asequible y ha advertido que la escasez residencial contribuye a mantener la presión sobre los precios. Guillermo también ha cuestionado que el aumento de la recaudación vinculada a la vivienda se haya traducido en un esfuerzo equivalente en políticas residenciales.

"Es dudoso que el aumento de la recaudación vinculada a la vivienda se haya traducido en un esfuerzo equivalente en políticas de vivienda", ha señalado el responsable de Economía de Foment, que ha reclamado más coherencia entre la fiscalidad, la regulación y el objetivo de aumentar la oferta de vivienda a precios asequibles.

La patronal plantea que una parte de la respuesta exige incrementar la oferta residencial, movilizar suelo disponible y agilizar los trámites para nuevas promociones. También reclama que los recursos públicos destinados a vivienda se ejecuten con mayor rapidez. Para Foment, el acceso a la vivienda deja así de ser solo una cuestión social para convertirse en un elemento con efectos sobre el mercado laboral y la capacidad competitiva de las empresas.

Más datos del informe

Según el informe de Foment Pime, el coste laboral por trabajador creció un 6,1% interanual durante el primer trimestre, hasta los 3.595,99 euros mensuales. A este incremento se añaden unas condiciones de financiación más exigentes y unas necesidades de tesorería que, según la patronal, dificultan que las empresas destinen recursos a inversión y ganancias de productividad.

“La pyme no pide privilegios, la pyme pide condiciones para competir”, ha indicado Garcia, que reclama instrumentos de liquidez adaptados a las empresas de menor dimensión y mayor rapidez en los pagos de las administraciones.

La presión sobre los costes contrasta con una economía catalana que mantiene un ritmo de crecimiento superior al del entorno. El PIB avanzó un 2,9% interanual en el primer trimestre, frente al 2,7% de España y el 0,7% de la Unión Europea.