España ha perdido unas 393.000 viviendas disponibles para alquiler permanente en apenas siete años. En 2018 había 902.664 anuncios de viviendas de larga estancia en el portal inmobiliario Idealista, frente a los 510.091 registrados en 2025. Lo que supone una reducción del 44% en un periodo en el que además la población española ha crecido con creces, pasando de 46,9 millones a 49,5 millones de habitantes.

El periodo coincide prácticamente con los años en los que Pedro Sánchez ha estado al frente del Gobierno español. Si bien, Sánchez llegó a La Moncloa en junio de 2018, tras prosperar la moción de censura contra Mariano Rajoy.

El dato refleja la magnitud de uno de los principales problemas económicos y sociales más importantes de España: encontrar una vivienda, especialmente en alquiler, se ha convertido en un drama para los ciudadanos. Hay poca oferta, mucha demanda y precios disparados. 

El Banco de España lleva años advirtiendo de que la oferta residencial estaba creciendo a un ritmo insuficiente para absorber el aumento de la demanda y señalaba la existencia de déficits de vivienda concentrados especialmente en determinadas zonas. A principios de este 2026, el organismo que dirige José Luis Escivá apuntaba ya que hacían falta 750.000 casas en España para equilibrar el mercado inmobiliario. 

Catalunya sufre un desplome de más del 70%

Catalunya ha perdido 124.582 viviendas de alquiler permanente desde 2018, al pasar de 174.994 anuncios disponibles en Idealista ese año a 50.412 en 2025. La caída alcanza el 71%, una reducción mucho más intensa en términos relativos que la registrada en la Comunidad de Madrid, donde la oferta se ha reducido un 54%, aunque en número de viviendas la pérdida absoluta es ligeramente superior con más de 137.000 viviendas.

El desplome catalán está marcado especialmente por Barcelona, que concentra la mayor parte del retroceso. En 2018 había 155.719 viviendas de alquiler anunciadas frente a las 39.568 de 2025. En siete años han desaparecido 116.151 anuncios, lo que supone una reducción de aproximadamente el 75% de la oferta.

A nivel provincial, la caída se extiende también al resto de Catalunya, aunque con una intensidad menor que en Barcelona. Girona pasa de unas 6.500 viviendas de alquiler permanente anunciadas en 2018 a alrededor de 3.300 en 2025, prácticamente la mitad; Lleida desciende de unas 4.200 a 2.200, mientras que Tarragona pasa de aproximadamente 8.500 a 5.200. En conjunto, las cuatro provincias catalanas muestran una reducción de la oferta, aunque es Barcelona la que concentra el grueso del desplome, tanto en términos absolutos como porcentuales.

En Barcelona capital la caída es del 83%

El desplome resulta todavía más acusado cuando se observa Barcelona capital. La ciudad ha pasado de contar con 113.853 viviendas de alquiler permanente anunciadas en 2018 a únicamente 19.723 en 2025. Son 94.130 anuncios menos, una caída del 83%. Es decir, en siete años la ciudad ha perdido más de ocho de cada diez viviendas que estaban disponibles para alquiler permanente en el portal inmobiliario.

Barcelona presenta así una contracción especialmente severa dentro del mercado catalán y del conjunto de las grandes capitales españolas. La ciudad pierde 94.130 anuncios, frente a los 117.558 que pierde Madrid capital. En ambos casos se trata de reducciones muy importantes, pero el descenso porcentual es especialmente elevado en Barcelona debido al menor volumen de oferta que queda en 2025.

Con respecto a las capitales, el retroceso también es generalizado en Catalunya. Girona ciudad pasa de unas 1.700 viviendas de alquiler permanente anunciadas en 2018 a alrededor de 700 en 2025, mientras que Lleida reduce su oferta de unas 2.800 a aproximadamente 1.400 viviendas. En Tarragona, los anuncios pasan de unos 2.100 a algo más de 1.000. Aunque las caídas son importantes en las tres capitales, Barcelona destaca claramente por la magnitud del desplome.