La actividad económica en Catalunya ha cerrado el tercer trimestre de 2026 con un crecimiento del 2,9% en comparación con el mismo período del año anterior. Este es el dato que se desprende de la estimación avanzada que ha hecho pública el Institut d'Estadística de Catalunya. El ritmo es ligeramente inferior al del trimestre previo, cuando el avance había sido del 3%, lo que supone una moderación de solo una décima. A pesar de este pequeño frenazo, la cifra sigue mostrando una dinámica expansiva.
Si se pone en contexto, el crecimiento catalán del 2,9% se sitúa por encima del conjunto de la economía española, que registró un aumento del 2,7%, y también supera con creces la media de la Unión Europea, que se quedó en el 1,5%. Esto quiere decir que Catalunya avanza 1,4 puntos por encima del rumbo europeo. Si se mira solo la evolución de un trimestre respecto al anterior, el PIB catalán ha subido un 0,7%, una décima más que en España (0,6%) y dos décimas por encima de la UE (0,5%). Estas comparaciones indican que la economía catalana está creciendo a un ritmo ligeramente superior al de su entorno más inmediato.
Si se analizan los datos por grandes sectores, el comportamiento ha sido desigual pero mayoritariamente positivo. La construcción ha sido el motor principal, con un incremento del 4,3%. A pesar de liderar la tabla, esta cifra refleja una moderación respecto al trimestre anterior, cuando el sector había crecido un 5,4%. Es decir, sigue avanzando a buen ritmo, pero lo hace con menos fuerza que en el período previo. A continuación se sitúan los servicios, con un aumento del 3,5%, seguidos de la industria, que ha crecido un 1,1%, y de la agricultura, que ha registrado un aumento mucho más contenido, del 0,1%. El sector servicios ha sido uno de los más estables, ya que ha mantenido un crecimiento interanual del 3,5%, exactamente la misma tasa que había registrado el trimestre anterior. Este mantenimiento del ritmo se explica, según los indicadores de actividad, por la aportación de diversas ramas. Las que más han contribuido a este aumento han sido la hostelería y la restauración, el comercio al por mayor, el almacenamiento y las actividades de programación y consultoría. Este conjunto de actividades muestra que el crecimiento del sector no depende de una sola rama, sino que tiene una base amplia.
La industria frena ligeramente
La industria ha crecido un 1,1% interanual, una décima menos que en el segundo trimestre, cuando el incremento había sido del 1,2%. A pesar de este pequeño frenazo, el sector continúa en terreno positivo. Las actividades que más han contribuido a la evolución favorable son la reparación e instalación de maquinaria, el saneamiento y la gestión de residuos, la industria textil y la fabricación de productos informáticos. Estos datos indican que el crecimiento industrial no se concentra en un único segmento, sino que responde a la actividad de diversas ramas que han mantenido o aumentado su producción durante el trimestre. La construcción ha registrado el incremento más elevado de los cuatro grandes sectores económicos, con un 4,3%. Sin embargo, el ritmo se ha moderado respecto al trimestre anterior, cuando creció un 5,4%. Esta moderación es especialmente significativa porque se trata del sector que más había crecido en los meses previos y que ahora lo hace con una intensidad menor, aunque continúa siendo el que avanza más rápidamente en términos interanuales.
Finalmente, la agricultura ha aumentado un 0,1% interanual, nueve décimas menos que en el segundo trimestre, cuando la tasa de crecimiento había sido del 1%. Este dato sitúa el sector en un crecimiento prácticamente plano, muy lejos del resto de sectores y con una diferencia notable respecto al trimestre anterior. El descenso de nueve décimas indica un frenazo claro de la actividad agraria, a pesar de que el resultado se mantiene en terreno positivo.
En conjunto, los datos del Idescat correspondientes al tercer trimestre de 2026 dibujan una economía catalana que mantiene un ritmo de crecimiento sólido, ligeramente por encima de la media española y claramente por encima de la media europea. La moderación de una décima respecto al trimestre anterior no altera la trayectoria expansiva, y el hecho de que todos los grandes sectores hayan registrado incrementos, si bien con intensidades muy diferentes, refuerza la idea de un crecimiento generalizado, con la construcción y los servicios como principales motores y con la agricultura como el sector que ha frenado de manera más acusada.