El momento de declarar las ayudas no exentas depende de ciertos factores que conviene tener presentes. Por ejemplo, los autónomos deberán integrar en su rendimiento las ayudas y subvenciones no exentas vinculadas a su actividad cuando les sean concedidas, independientemente de cuándo se haga efectivo el cobro. En el caso de los particulares, deberán incluirlas en la declaración correspondiente al ejercicio en el que recibieron el cobro.
Por ejemplo, si un contribuyente instaló ventanas nuevas en su casa en 2024, pero cobró la ayuda correspondiente en 2025, deberá incluirla en la declaración de la renta de este último ejercicio, es decir, la que presentará este año 2026.
Qué ayudas debes incluir en la renta 2025
Hay una serie de ayudas que deberás incluir sí o sí en la declaración de la renta de 2025. Eso sí, no todas las ayudas y subvenciones se consignan en el mismo apartado. Según su naturaleza, se considerarán rendimientos del trabajo o rendimientos de la actividad económica, o bien ganancias patrimoniales.
Ayudas que tributan como ganancias patrimoniales
El Manual de la Renta 2025 establece que las ayudas y subvenciones se calificarán como ganancias patrimoniales en dos casos:
- Cuando su obtención está ligada a un elemento patrimonial no afecto a actividad económica. Por ejemplo:
- Subvenciones por adquisición o rehabilitación de vivienda habitual.
- Subvenciones por la reparación de defectos estructurales en la vivienda habitual.
- Ayudas públicas para el pago del IBI.
- Ayudas públicas derivadas de un Plan Renove (sustitución de electrodomésticos, calderas, ventanas, aire acondicionado, etc.)
- Ayudas públicas para la instalación de rampas, ascensores, etc., aunque se instalen para mejorar la movilidad.
- Ayudas públicas a la adquisición de vehículos sostenibles (Plan MOVES III 2024) cuando los beneficiarios son contribuyentes del IRPF que no realizan ninguna actividad económica.
Cuando su obtención no está ligada a un elemento patrimonial y tampoco se califica como rendimiento del trabajo o de la actividad económica. Por ejemplo:
- Ayudas públicas al alquiler.
- La ayuda de 200 euros a personas físicas de bajo nivel de ingresos y patrimonio (Real Decreto-ley 20/2022 (Abrir en ventana nueva)).
- El bono social térmico.
- El bono cultural joven y otros bonos culturales.
- Ayudas públicas a titulares de bienes integrantes del Patrimonio Histórico Español para su conservación o rehabilitación.
- Ayudas públicas para la primera instalación de jóvenes agricultores previstas en el Marco Nacional de Desarrollo Rural y destinadas a la adquisición de una participación en el capital de empresas agrícolas.
- Ayudas que tributan como rendimientos del trabajo
- Además, existe una serie de ayudas que se consideran rendimientos del trabajo y deben incluirse en este apartado de la declaración de la renta.
Estos son algunos ejemplos que cita el Consejo General de Colegios de Gestores Administrativos (Abrir en ventana nueva):
- Ayudas para material escolar.
- Becas no exentas.
- Ayudas públicas para comedor escolar.
- Ayudas para transporte escolar.
- Cheques guardería que ofrecen varias comunidades autónomas.
- Ayudas de integración y emergencia social, destinadas a sufragar gastos de alimentos, luz y agua.
- Ayudas que tributan como rendimientos de actividades económicas
- También existen ayudas que se consideran rendimientos de actividades económicas y que deben tener en cuenta autónomos y profesionales.
Este es el caso de las subvenciones que sustituyan ingresos ordinarios del ejercicio, que contarán como ingresos igual que si fueran ventas. Asimismo, las subvenciones para la compra de elementos patrimoniales ligados a la actividad se imputan como ingresos de la actividad y esto se hará en función de la amortización de los bienes del inmovilizado financiados por la ayuda. Este sería el caso, por ejemplo, de autónomos beneficiados por el Plan MOVES para adquirir un coche eléctrico o los que hubieran recibido una subvención para renovar material informático.
Qué ayudas no debes incluir en la renta
Como hemos mencionado, existen algunas ayudas que suelen estar exentas de tributación en el IRPF y, por tanto, no es necesario incluir en la renta. El Manual de la Renta 2025 menciona las siguientes como ejemplos:
- Becas para cursar estudios reglados hasta ciertos límites (Abrir en ventana nueva).
- Ayudas a deportistas de alto rendimiento hasta 60.100 euros
- Ayudas a ciertas personas que hayan contraído hepatitis C (Abrir en ventana nueva) por tratamientos médicos y las percibidas por afectados por el VIH.
- Ayudas económicas que se concedan por gastos de enfermedad no cubiertos por el Servicio de Salud o Mutualidad correspondiente, que se destinen al tratamiento o restablecimiento de la salud.
- Ayudas a víctimas de violencia de género y de delitos violentos.
- Ayudas personales por incendios forestales (Abrir en ventana nueva) y otras emergencias de protección civil sucedidas entre el 23 de junio y el 25 de agosto de 2025, así como las correspondientes a la DANA de 2024.
- En el caso de los autónomos, están exentas ciertas ayudas vinculadas a daños por incendios y otros siniestros, así como al abandono de la actividad de transporte por carretera (Abrir en ventana nueva). También las ayudas vinculadas a la DANA de octubre de 2024 (Abrir en ventana nueva).