Si miramos los aparadores, este artículo va con un cierto retraso, ya que, desde la semana pasada, muchos establecimientos ponen el cartel de 'rebajas'. Sin una fecha exacta, hace una semana que empezaron y el 25 de junio ha sido el día oficial. Pese a ello, cabe recordar que las rebajas dan salida a los stocks de los establecimientos mediante una reducción de los precios sobre los mismos productos que se han puesto a la venta durante un mes, como mínimo, inmediatamente antes de la fecha de inicio de las rebajas. Por tanto, no se pueden destinar a las rebajas unidades de un producto adquiridas expresamente para esta finalidad.
Los establecimientos pueden decidir libremente si hacen o no rebajas; no están obligados a ello. Las temporadas habituales son el invierno y el verano y, anualmente, el Consejo Asesor de la Generalidad en Materia de Comercio propone las fechas recomendadas de inicio y de finalización de las temporadas del año siguiente, atendiendo, en cada momento, a las demandas del sector comercial.
La venta en rebajas se anunciará con esta denominación y con el detalle del período durante el cual se llevará a cabo este tipo de venta.
Los productos rebajados deben tener la misma calidad y garantía que tenían a precio no rebajado. No se pueden destinar a las rebajas productos defectuosos, deteriorados, desparejados u obsoletos.
Normativa catalana
Los artículos rebajados deben estar claramente diferenciados y mostrar el precio original y el precio rebajado o bien el porcentaje de descuento. Se entiende por precio original el precio más bajo que haya tenido ese producto en el establecimiento, durante los treinta días precedentes a la fecha de inicio de las rebajas. Si la tienda acepta tarjetas u otros medios de pago de forma habitual, también lo debe hacer en período de rebajas.
Infórmese sobre la política de cambios o devoluciones para evitar sorpresas: en ventas presenciales, la tienda no tiene la obligación de aceptarlos si el producto está en perfecto estado. Si ofrece la posibilidad de llevar a cabo cambios y devoluciones, debe informar claramente de las condiciones para hacerlo (plazo, posibles excepciones, devolución del dinero o emisión de un vale, caducidad del vale, etc.). En el caso de las ventas por internet, dispone de un período mínimo de 14 días para devolver su compra, excepto en productos personalizados o hechos a medida; aquellos que se estropeen con rapidez, como alimentos, o los que no se puedan reutilizar por razones de higiene; los servicios que se prestan en una fecha concreta, como, por ejemplo, billetes de transporte, reservas de hotel o entradas para espectáculos; etc. Consulte más información sobre el derecho de desistimiento.
Consejos básicos de la Agència de Consum
Conserve:
Las facturas o tickets de compra hasta el final de la garantía; los necesitará si necesita reclamar.
Los catálogos y las ofertas comerciales son vinculantes y puede exigir su cumplimiento.
En caso de disconformidad con el producto, pida la hoja oficial de reclamación a la empresa o contacte con ella por un medio que deje constancia (formulario web, teléfono con número de incidencia, etc.). Si en el plazo de 30 días no ha obtenido respuesta, o bien la respuesta no es satisfactoria, contacte con el servicio público de consumo que le corresponda según su municipio (para más información consulte el apartado Consultas y reclamaciones).
