Acudir a una boda se ha convertido en un desembolso cada vez mayor para los españoles, sobre todo, si implica desplazarse fuera de la ciudad donde se reside. En los últimos años ha subido el precio del alojamiento y del transporte, pero también de los regalos y el vestuario, lo que ha disparado el coste medio de asistir a este tipo de celebraciones hasta los 300 euros por invitado, según un estudio elaborado por Wallapop.
El informe revela que más de la mitad de los españoles (55%) asegura gastar hasta esa cantidad cada vez que acude a una boda, mientras que el 95% considera que este tipo de eventos son hoy más caros que hace unos años. La percepción es especialmente intensa entre las generaciones de mayor edad: el 74% de los mayores de 55 años afirma notar un incremento claro del gasto, frente al 53% de los menores de 24 años.
El encarecimiento no solo afecta a los invitados, también a los novios. Organizar una boda también continúa suponiendo una importante inversión económica y cerca del 40% de los encuestados asegura gastar hasta 30.000 euros en su enlace, siendo el banquete la partida que concentra la mayor parte del presupuesto.
La segunda mano gana terreno en el sector nupcial en búsqueda del ahorro
Ante este escenario, la segunda mano gana terreno dentro del sector nupcial. Cada vez más consumidores recurren a plataformas de compraventa para reducir costes o recuperar parte del dinero invertido tras la celebración. Según el estudio, el 77% de los españoles afirma que ha utilizado o utilizaría el mercado de segunda mano para artículos relacionados con bodas.
La decoración lidera esta tendencia: un 62% recurriría a este tipo de plataformas para comprar o vender elementos decorativos. Le siguen los accesorios (60%) y la vestimenta nupcial, incluidos vestidos y trajes de boda (48%).
La búsqueda de alternativas más económicas también se extiende a los invitados. Casi la mitad de los españoles (47%) asegura que se plantea comprar —o ya ha comprado— su vestido o traje para asistir a bodas en plataformas de segunda mano, en un contexto marcado por la inflación y el aumento del coste asociado a este tipo de celebraciones.
El auge de esta tendencia también se refleja en las búsquedas realizadas dentro de la plataforma. En el último año, las consultas de “vestido de invitada” crecieron un 89%, mientras que las de “vestido de novia” aumentaron un 74%. También registraron fuertes incrementos términos como “bata de novia” (+56%), “velo de novia” (+54%) y “traje de novio” (+52%).
Entre las marcas más buscadas destacan Pronovias y Rosa Clará, mientras que los vestidos vintage continúan ganando peso entre quienes buscan opciones más asequibles o alineadas con un consumo más sostenible.
La actividad en la plataforma también confirma la fuerte estacionalidad del negocio nupcial. Los meses de marzo, abril y mayo concentran el mayor volumen de búsquedas relacionadas con vestidos de invitada y otros productos vinculados a bodas, coincidiendo con el arranque de la temporada alta de celebraciones, concluye la firma.