Corpinnat, la marca colectiva de vino espumoso, ha cerrado el ejercicio 2025 con una facturación de 34 millones de euros, lo cual representa un incremento del 17% en comparación con los datos registrados durante el año anterior. El volumen de botellas comercializadas durante el ejercicio ha alcanzado los 3 millones de unidades, con un aumento interanual del 34% respecto a 2024. Estas cifras sitúan a Corpinnat en una posición de crecimiento sostenido después de años de trabajo para definir un modelo de producción basado en requisitos más exigentes que los establecidos por la denominación de origen Cava.

En cuanto a la distribución territorial de las ventas, el mercado catalán y del resto del Estado concentra el 79% de las botellas comercializadas. El porcentaje restante, un 21%, corresponde a los mercados internacionales, entre los cuales destacan Estados Unidos, Canadá y diversos países europeos como destinos principales de los cavas amparados por este sello de calidad.

A lo largo del último año, Corpinnat ha incorporado seis nuevas bodegas a su asociación, a las cuales se añaden dos más a principios de 2026. Con estas nuevas incorporaciones, el número total de bodegas adheridas a Corpinnat se sitúa en 21.  El crecimiento de la base asociativa responde a la voluntad de ampliar la representatividad del colectivo dentro del territorio histórico de producción de cava, manteniendo los estándares de calidad que han definido a Corpinnat desde sus inicios.

La situación de los mercados internacionales

En relación con la evolución de los mercados exteriores, fuentes de Corpinnat han manifestado una actitud prudente ante la coyuntura actual en Estados Unidos, uno de sus principales destinos fuera de Europa. Los responsables de la marca han expresado que se encuentran "a la expectativa" de cómo evolucionan las condiciones de acceso al mercado norteamericano, a la vez que han señalado que el acuerdo comercial con Mercosur abre nuevas perspectivas y que exploran "otras opciones más estables que Estados Unidos" para diversificar la presencia internacional de sus cavas.

Imagen de archivo de Roc Gramona y Pere Llopart, dirigentes de Corpinnat | ACN

Esta cautela responde a la necesidad de buscar mercados que ofrezcan garantías de estabilidad a largo plazo para los productores, especialmente en un contexto de cambios en las políticas comerciales y en las relaciones económicas internacionales. El presidente de Corpinnat, Pere Llopart, ha realizado una valoración positiva de la trayectoria seguida en los últimos años. Según ha declarado, "Corpinnat ha dejado de ser un proyecto emergente" para convertirse en un "proyecto de presente y futuro".

Llopart ha atribuido esta evolución al hecho de que "hemos crecido con rigor y experiencia", en referencia a la metodología de trabajo seguida. Por su parte, el vicepresidente de Corpinnat, Roc Gramona, ha puesto el acento en el valor diferencial del modelo productivo que defiende la indicación geográfica. "Corpinnat tiene valor añadido e impacto positivo en el viticultor", ha afirmado, para añadir a continuación que "nuestro modelo dignifica el oficio". Estas declaraciones ponen de manifiesto la importancia que la asociación otorga a las condiciones de trabajo de los viticultores y a la sostenibilidad económica de la producción vitivinícola en la región.

Con los resultados obtenidos en 2025 y la expansión de la base asociativa prevista para 2026, Corpinnat se presenta como uno de los actores relevantes en el segmento de los cavas de larga crianza elaborados con uva propia. El crecimiento de la facturación y del volumen de botellas comercializadas, superior al 30% en ambos casos, evidencia la aceptación que el proyecto tiene tanto en el mercado nacional como en los destinos internacionales donde está presente. Corpinnat continúa trabajando en la consolidación de su presencia exterior y en la búsqueda de nuevos mercados que permitan reducir la dependencia de los destinos tradicionales, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre en algunas de sus destinaciones principales.