Los secretarios generales de CCOO y UGT, Unai Sordo y Pepe Álvarez, han augurado este lunes un "gran éxito" de la huelga general del 11 de noviembre, con un ritmo de adhesiones "cada vez más alto", y han garantizado que las movilizaciones serán pacíficas.
"Estamos en la recta final de la huelga general del 11N, una huelga que a todas luces será un éxito importantísimo. Va a haber un antes y un después", ha señalado Álvarez en una atención a los medios previa a una asamblea que ha congregado a 2.500 delegados de ambos sindicatos en Cornellà de Llobregat (Barcelona). Álvarez ha señalado que "va a parar todo el Baix Llobregat, toda Catalunya" y ha celebrado que será "una gran fiesta democrática, reivindicativa y de lucha".
Sordo ha añadido que CCOO suma 700 comités de empresa solo en Catalunya, mientras que la secretaria general de CCOO en esta comunidad, Belén López, ha celebrado que el ritmo de adhesiones cada vez es más alto, con la unión de Seat en el Baix Llobregat como hito importante. El sindicato registra ya 3.400 adhesiones en toda España, según ha informado hoy en un mensaje en X.
La portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo, ha cifrado en más de 4.000 en toda España los comités de empresa adheridos a la huelga, una cifra que suma los apoyos recabados por CGT, Intersindical, CCOO y UGT y los registrados en la web de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas.
La coincidencia en las fechas no es fruto del azar y los sindicatos admiten que se trata de una huelga política que pretende condicionar al futuro gobierno español. Con un coste de la vida "disparado", los sindicatos llaman a subir salarios y "sacar de la vivienda" a los fondos de inversión, han asegurado.
Además de las reivindicaciones del lema de la convocatoria Salarios, vivienda y precios, Álvarez ha manifestado que la huelga "va dirigida a la CEOE" y contra su bloqueo del acuerdo para la negociación colectiva que permitiría subidas salariales. "La CEOE lleva más de un año haciéndose la remolona", ha lamentado.
También contra las patronales
En la misma línea se ha pronunciado Belén López, de CCOO, quien ha querido mandar un mensaje a la catalana Foment del Treball: "Que paren de ser un tapón para la economía de Catalunya y para las empresas, que paren de llorar porque no encuentran a gente, que den buenos salarios y que eliminen las horas extras sin remunerar". "Esta patronal, más reaccionaria que la de España, está poniendo dificultades a acuerdos como el de la equiparación salarial del sector social", ha subrayado.
El secretario general de UGT de Catalunya, Camil Ros, ha replicado que los argumentos "desde la legalidad" de quienes están en contra de la huelga vienen de los "de siempre, de los que están en contra de cualquier movilización".
Tanto CCOO y UGT ponen el foco en que durante diez años los alquileres y la vivienda han subido a un ritmo mucho más alto que los salarios, reivindicaciones a las que Sordo ha querido sumar la defensa de los servicios públicos, con el contexto del accidente ferroviario de Urda (Toledo) como telón de fondo.
"Este es un mensaje que hoy adquiere especial relevancia al calor de esa percepción que hay en una parte de la sociedad española de que nuestros servicios públicos se han deteriorado (...) Este país necesita recuperar el valor de lo público y reforzar infraestructuras para dar seguridad a su gente", ha añadido.
Habrá seguridad en las protestas
"La huelga va a tener un seguimiento tan multitudinario que cualquier bloqueo va a tener un efecto insignificante. Convocamos acciones no violentas", ha defendido Álvarez preguntado por si temen disturbios el 11N. Álvarez ha pedido una "actuación eficaz de la Policía" para que el colectivo Blocus desaparezca de las redes sociales y ha exigido que se empiecen a tomar medidas para que las redes no sean "un instrumento que llame al delito, como lo están siendo". El dirigente sindical ha insistido en que van a garantizar que la huelga se desarrolle "en condiciones de absoluta y plena seguridad".