El catalán gana peso en el mercado laboral catalán, pero aún queda lejos del inglés y el castellano como requisito explícito para acceder a un trabajo. Así lo constata el estudio Los cambios en los requisitos lingüísticos en el mercado de trabajo catalán: análisis de la demanda de idiomas en Catalunya, elaborado por expertos de Pimec y de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Este estudio se ha realizado a partir de más de dos millones de ofertas de trabajo publicadas en línea entre 2019 y 2025.
El informe sitúa el inglés al frente de las lenguas más solicitadas explícitamente por las empresas, con un 48,84% de las vacantes que piden al menos un idioma. El castellano ocupa la segunda posición, con un 30,69%, mientras que el catalán se sitúa en tercer lugar, con un 17,88%. Los datos muestran una evolución desigual. Mientras que el catalán ha experimentado un crecimiento en las demandas explícitas de las empresas, el inglés ha recuperado parte del terreno perdido después de una fuerte caída y el castellano ha retrocedido desde los máximos alcanzados en 2023.
Una de las conclusiones del estudio es el aumento de la presencia del catalán en los requisitos lingüísticos de las ofertas laborales. En 2019, esta lengua solo aparecía explícitamente en un 0,57% de las vacantes que pedían idiomas. En 2025, el porcentaje ya era del 17,88%. La evolución contrasta con la del inglés, que partía de un 63,34% en 2019, cayó hasta el 35,84% en 2023 y se recuperó hasta el 48,84% en 2025. El castellano pasó del 16,63% en 2019 al 44,51% en 2023, año en que se convirtió en el idioma más solicitado explícitamente, antes de retroceder hasta el 30,69% en 2025.
En paralelo, el conocimiento de idiomas se ha convertido en una exigencia cada vez más habitual en los procesos de selección. Entre 2019 y 2025, la demanda de este requisito creció un 42,83%. El informe apunta así a un cambio estructural en la cultura del trabajo: el inglés pasa de ser una competencia valorable a convertirse en una lengua vehicular para la selección de talento, mientras que el castellano, a pesar de seguir teniendo una presencia predominante, pierde peso en las demandas explícitas.
La lengua de la oferta
El análisis de las ofertas ofrece una perspectiva diferente cuando se tiene en cuenta el idioma en que están redactadas, un indicador del dominio lingüístico que las empresas esperan de las personas candidatas. En este caso, el castellano sigue siendo predominante, pero su presencia ha disminuido del 73,11% en 2019 al 56,71% en 2025. En cambio, el inglés ha ganado protagonismo y ha pasado del 11,17% al 26,28% en el mismo periodo. El catalán se mantiene estable, con un ligero incremento del 15,4% al 15,91%.
En un comunicado, la directora de la Unidad de Prospección y Análisis Laboral de la UOC, Carme Pagès, destaca "la importancia de tener en cuenta la lengua en que está redactada una vacante como señal clave de la demanda de idiomas y del grado de dominio que se espera que tenga la persona candidata".
El teletrabajo impulsa el inglés
El informe también relaciona los cambios en la demanda lingüística con la transformación de la organización del trabajo después de la pandemia. La expansión del trabajo en remoto a partir de 2020 ha favorecido la globalización de los equipos y, con esta, la necesidad de comunicarse en inglés.
Esta tendencia se refleja especialmente en las ocupaciones con un alto grado de teletrabajo. En este segmento, el inglés es la lengua predominante: el 70,80% de las vacantes están redactadas en esta lengua o bien la piden explícitamente como requisito. El castellano queda en segundo lugar, con un 66,09%, mientras que el catalán ocupa la tercera posición, con un 14,34%, después de haber mejorado su posición respecto a 2019.
La situación cambia en las ocupaciones con menos posibilidades de trabajar a distancia. En este caso, el castellano predomina claramente, con un 77,09% de las vacantes redactadas en esta lengua o que exigen explícitamente el conocimiento. El catalán ocupa la segunda posición, con un 28,07%, ocho puntos porcentuales más que en 2019, cuando se situaba en el 20,08%. El inglés queda en tercer lugar, con un 21,31%.
Perfiles administrativos y directivos
El aumento de la exigencia de idiomas no se limita a determinados sectores, sino que se extiende a buena parte de las ocupaciones. El estudio de Pimec y la UOC identifica algunos de los incrementos más destacados en el personal de apoyo administrativo, donde el requisito lingüístico ha pasado del 37,46% en 2019 al 58,60% en 2025. También crece con fuerza en los puestos de dirección y gerencia, del 33,90% al 54,34%, y entre los profesionales científicos e intelectuales, del 30,66% al 46,91%.
El incremento también afecta a los perfiles técnicos y profesionales de nivel medio, donde la proporción pasa del 30,04% al 43,34%, y los trabajadores de los servicios y el personal de venta, del 25,71% al 36%.
Por sectores, el inglés gana protagonismo en las actividades de apoyo administrativo, las finanzas y seguros, las actividades profesionales, científicas y técnicas, y la informática y las comunicaciones. El castellano mantiene la hegemonía en ámbitos como el transporte y el almacenamiento, el comercio al por mayor y al por menor y la manufactura. En cambio, el catalán concentra buena parte de su demanda en la educación, donde se consolida prácticamente al mismo nivel que el castellano.
Hostelería y turismo
La hostelería y el turismo presentan una dinámica propia. En estos sectores, el castellano actúa como lengua vehicular para la selección de talento, mientras que el inglés y el catalán funcionan como filtros adicionales. El 84,71% de las vacantes del sector están redactadas en castellano o bien lo piden explícitamente como requisito. El inglés aparece en el 30,93% de las ofertas y el catalán, en el 17,18%. En comparación con el conjunto de la economía, la hostelería y el turismo piden prácticamente un 10% menos de inglés, un 12% más de castellano y casi un 2% más de catalán, según el informe.
Si se consideran únicamente las demandas explícitas de idiomas, sin embargo, el inglés pasa a ocupar la primera posición, con un 66,37%. El catalán queda en segundo lugar, con un 19,01%, y el castellano, en tercero, con un 14,45%.
Diferencias territoriales
La importancia de cada lengua también varía según el territorio. Aunque el castellano es el requisito mayoritario en el conjunto de Catalunya, el inglés destaca especialmente en la provincia de Barcelona, donde se consolida como la segunda lengua más demandada. En Tarragona también ocupa esta posición. En Girona y Lleida, en cambio, el catalán gana protagonismo y se sitúa como el segundo idioma más solicitado, según el estudio.
